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Marlon, ‘Chito’, Vera se confesó con EXTRA

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29 abr 2017 / 16:54 H.

Marlon Andrés, ‘Chito’, Vera Delgado pelea por amor propio, ganas de superación, pero lo más importante, por devolverle la sonrisa a su hija Ana Paula, de seis años, quien sufre del síndrome de Möbius, una enfermedad neurológica congénita, en la que dos importantes nervios craneales (el 6º y el 7º) no están totalmente desarrollados, lo que causa parálisis facial y falta de movimiento en los ojos.

El luchador de artes marciales mixtas manabita (Chone, 1.992) lleva tatuado en el hombro izquierdo el nombre de su niña como un símbolo de fortaleza. De hecho, Vera se convirtió en el primer ecuatoriano en pisar el octágono de la Ultimate Fighting Championship (UFC), la mayor empresa de artes marciales mixtas en el mundo. De las cinco peleas en las que ha participado, ganó tres, una de las cuales se registró el 20 de marzo de 2017 en Londres, donde noqueó al inglés Brad Pickett con una impresionante patada frontal en la cabeza que lo tumbó a la lona. “Cuando entro a la jaula, me hierve la sangre. Soy un peleador profesional, si me pegan, ajusto”, dice. Hoy vive con su familia en California y es parte del equipo Oyama, una prestigiosa academia de artes marciales.

Vera cuenta que su instructor Collin Oyama prefiere a los luchadores latinos “porque tienen más ganas que los demás”. Agrega que “sabía que tenía que salir al extranjero para poder potenciar mi técnica y ser un mejor peleador”.

En su niñez peleaba todos los días, pero afirma que no era el mejor, porque perdió todos los encuentros. “Hay que saber golpear y dominar la técnica”, asegura, mientras aconseja usar la fuerza de todo el cuerpo en cada movimiento.

Si alguien lo invitara a pelear en la calle, vería el ritmo de su rival “en cámara lenta”, ya que está acostumbrado a un nivel profesional.

El 16 de abril de 2016, ‘Chito’, como lo llaman porque cuando era pequeño no podía pronunciar correctamente el diminutivo de ‘Andrecito’, comía en un restaurante en Samborondón con su familia cuando lo sorprendió el terremoto. De inmediato se comunicó con los suyos en Manabí y se sumó al envío de ayuda desde Guayaquil. Tres días después del sismo tuvo que viajar a San Diego a entrenar. Su boleto era solo de ida y no tendría otra oportunidad. Pero en el aeropuerto de El Salvador sintió el deseo irrefrenable de regresar al país por la magnitud de la tragedia.

“Mi padre me pidió que siguiera con el viaje porque mi presencia no cambiaría nada”, recuerda el deportista.

‘Chito’ se propuso ser grande, pero sobre todo convertirse en el héroe de su inspiración, Ana Paula. Por eso, cada triunfo significa más dinero para conseguir una onerosa operación que le devolverá en algo la sonrisa. Pero como el tiempo apremia, también se creó una cuenta en línea para recibir donaciones en su Instagram. “Solo las manos del médico cuestan 80 mil dólares”, cuenta. Hasta el momento ha recaudado casi 20 mil. Uno de sus amigos estrella de la UFC hará una cena para sus fanáticos. Todo lo recaudado será enviado a la cuenta de Ana Paula, quien podría ser la responsable de que el Ecuador logre su primer campeonato mundial de artes marciales mixtas.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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