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“¿Qué le ha pasado a mi hijo?”

Desconcertado. Así se mostró ‘Mario’, padre de familia, por las respuesta que le dieron en la Subsecretaría de Salud de zona 8, donde desde hace dos años demandó una investigación para que se esclarezca por qué el tercero de sus hijos, que entonces ten

drama de niño en estado vegetativo

Los padres piden ayuda permanente para sufragar los gastos de los tratamientos, sobre todo porque su vástago se alimenta a través de una sonda adherida a su estómago y requiere de leche especial sin lactosa y alimentos sin gluten.

Desconcertado. Así se mostró ‘Mario’, padre de familia, por las respuesta que le dieron en la Subsecretaría de Salud de zona 8, donde desde hace dos años demandó una investigación para que se esclarezca por qué el tercero de sus hijos, que entonces tenía un año de edad, quedó en estado vegetativo. Él cree que el problema se originó tras una vacuna, cuya aplicación derivó en un cuadro febril y, posteriormente, en su actual situación.

El progenitor del niño, que ya tiene más de tres años, recibió el informe de una auditoría a la historia clínica, realizado por tres doctoras. En el resumen se recogen cronológicamente los procedimientos médicos realizados al pequeño y se concluye que “las acciones referentes al diagnóstico y tratamiento están en relación a las manifestaciones clínicas del paciente en el momento de actuación”. Es decir, que a su juicio no existió una mala praxis profesional.

Las especialistas que elaboraron el documento también consideran que la historia clínica de la criatura es compatible con un cuadro de “encefalitis desmielinizante aguda”, de probable origen viral (este trastorno neurológico, que conlleva la inflamación del cerebro y la médula espinal, se produce cuando la mielina -lipoproteína que constituye la vaina de las fibras nerviosas- sufre algún tipo de daño). Pero, al mismo tiempo, señalan que el expediente está “incompleto”, lo que llena de dudas a ‘Mario’. “Al final, ¿qué mismo le ha pasado a mi hijo?”, se preguntó el progenitor tras leer las nueve páginas del referido informe técnico.

El menor de edad ya cumple 30 meses de permanecer como ‘dormido’ y sobrevive por la atención que han procurado brindarle pese a contar con pocos fondos. Los padres piden ayuda permanente para sufragar los gastos de los tratamientos, sobre todo porque su vástago se alimenta a través de una sonda adherida a su estómago y requiere de leche especial sin lactosa y alimentos sin gluten.

De a poco les ha empezado a llegar la asistencia. Con pañales, leches y medicinas, otros padres, a través de EXTRA, se han unido a su dolor y los han alentado a no desmayar en la atención. Algunos se comprometieron a mantener oraciones para que, “por una gracia divina”, la criatura logre mejorar.

Personal del Ministerio de Salud Pública del área donde viven, en el norte de Guayaquil, se comprometieron en visitarlos periódicamente y también les entregaron un colchón antiescaras y un coche postural infantil porque el niño ya forma parte del grupo de personas con capacidades especiales, según explicó Omar Garay, responsable zonal de la Secretaría de Discapacidades.

Personal del Ministerio de Salud Pública del área donde viven, en el norte de Guayaquil, se comprometieron en visitarlos periódicamente.