El sexo anal no tiene por qué ser doloroso
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El sexo anal no tiene por qué ser doloroso

Esta es una práctica a la que muchos le huyen por temor. Esta no tiene que ser traumática si se la realiza del modo correcto y puede llegar a ser muy placentera.

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Si su pareja no quiere tener relaciones sexuales por detrás, no la obligue.Tomada de internet

Quien piense que el sexo anal es cuestión de ‘meter y sacar’ a lo loco, como se ve en las películas pornográficas, va a tener serios problemas con su pareja. Esto puede generar hasta daños en la salud física y emocional, si no se lo realiza de manera adecuada, apunta la doctora Paola Pérez, sexóloga y médico familiar.

“Mucha gente siente temor cuando se propone esta práctica, puesto a que les resulta doloroso cuando lo intentan. Esto ocurre porque no se tiene la información adecuada antes de realizarla”, comenta.

Por ejemplo, es un error pensar que se puede meter el pene o un objeto como un dildo sin lubricación. Ojo, que esto no significa usar saliva o aceite, vaselina u otros líquidos que no estén diseñados para la zona. “El aceite, por ejemplo, debilita el látex del preservativo y lo rompe y no se pueden tener relaciones sexuales anales sin el condón, pues es una zona que está llena de bacterias”, precisa.

Usar saliva puede resultar doloroso a largo plazo porque esta se seca pronto. Hay productos que son especializados para adaptar la zona. El ano no produce su propia lubricación como lo hace la vagina, así que el lubricante ayuda a que el pene (o un juguete sexual) entre en el ano con más facilidad y evita que el condón se rompa.

Otro de los factores a tomar en cuenta es el deseo. Si alguien no está lo suficientemente excitado puede resultar una experiencia dolorosa y hasta traumatizante.

Escucha a tu cuerpo. Si el sexo anal (o cualquier tipo de práctica sexual) te duele, detente. Cualquier sexo que sea doloroso o incómodo no debería continuar y tu pareja debe respetar eso.

Algunas personas disfrutan el sexo anal, y a otras no les gusta para nada. Las dos son totalmente normales. Si alguien no quiere hacerlo, no hay que presionarlo.


  • Cuanto más excitados estén los dos, más aumentará la libido y mayores serán las ganas de intentar nuevas experiencias y probar nuevos caminos.
  • Para tener buen sexo anal, los juegos previos son fundamentales. Las caricias juegan un papel importantísimo en la preparación del terreno y en la lubricación de la zona. Lo ideal es que tu pareja comience la estimulación con besos suaves en la zona, o sea, un beso negro.
  • Todas las posiciones sexuales son válidas en el momento de tener sexo anal: el perrito, parados, de costado e, incluso, la clásica “del misionero”. Lo importante es que estén cómodos y puedan disfrutar los dos. Elijan la que mejor se adapte a ambos.
  • Para algunos sexólogos no existe, ya que el clítoris no es estimulado. Para otros sí puede darse, pues es una zona que está llena de terminaciones nerviosas que permiten una sensación inigualablemente placentera.
  • Hay juguetes sexuales que sirven para ir adaptando la zona a algo ‘más grande’. Hay bolitas anales o plugs que se pueden usar, incluso en soledad, para la estimulación trasera.