"No podemos callar": obispos advierten crisis doble en Ecuador, ¿solo es inseguridad?
Iglesia alerta que violencia en Ecuador no es solo criminal: pobreza y desempleo agravan crisis social y presionan medidas del Gobierno

Recreación con IA de escena urbana relacionada con operativos de seguridad y contexto de violencia en Ecuador.
La crisis de violencia en Ecuador no puede entenderse únicamente desde el crimen organizado. Ese es el eje del pronunciamiento de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, que hoy, lunes 20 de abril de 2026, lanzó un llamado directo al Gobierno para actuar con “firmeza y justicia”, pero también para mirar más allá de la seguridad.
(Te puede interesar: Crimen en el puente de la Unidad Nacional: presunto implicado fue hallado sin vida en Pascuales)
En un contexto marcado por cifras alarmantes (9.269 homicidios en 2025 y más de 2.000 en el primer trimestre de 2026), los obispos advirtieron que el país enfrenta una problemática más profunda y menos visible.
“No podemos callar: la violencia ha entrado en nuestras casas, calles y escuelas. Quienes ejercen el poder tienen la obligación de proteger a sus ciudadanos con firmeza y justicia; no se puede negociar con la muerte ni acostumbrarse al miedo”.
Crisis en Ecuador: ¿solo crimen o algo más profundo?
El mensaje no se limita a exigir acciones contra la delincuencia. Los prelados introducen un enfoque menos habitual en el debate público: la coexistencia de dos violencias.

La violencia en Ecuador, que tiene a sus militares en las calles, trasciende el crimen, según obispos.
Por un lado, la evidente, ligada al crimen organizado y al narcotráfico. Por otro, una más silenciosa, pero igualmente determinante:
- Pobreza creciente
- Falta de empleo digno
- Limitado acceso a servicios básicos
Según el comunicado, estas condiciones convierten a miles de ciudadanos en población vulnerable frente a las redes delictivas.
El contexto: toque de queda y presión estatal
El pronunciamiento coincide con el anuncio del presidente Daniel Noboa sobre la aplicación de un nuevo toque de queda nocturno desde inicios de mayo en varias provincias y cantones con altos índices de violencia.
Guayaquil
Crimen en el puente de la Unidad Nacional: presunto implicado fue hallado sin vida en Pascuales
Miguel Párraga
La medida, que busca contener el accionar de grupos criminales, se sustenta en resultados previos: el Gobierno asegura que una restricción similar en marzo redujo los homicidios en un 28 %, aunque también generó más sanciones por incumplimiento que detenciones vinculadas al delito.
¿Qué piden los obispos al Estado?
Más allá del control territorial, la Iglesia plantea una respuesta estructural. En su mensaje, insiste en que la seguridad no puede sostenerse solo con medidas restrictivas.
Los obispos exigen inversión en áreas clave:
- Educación de calidad
- Salud accesible
- Generación de empleo digno
Además, retoman una frase del papa Francisco para describir el escenario actual: una “tercera guerra mundial en pedazos”, en la que la violencia se fragmenta pero se vuelve constante.
Un llamado que apunta a la raíz
El mensaje concluye con una idea que redefine el enfoque del problema: enfrentar la violencia no solo implica combatir el delito, sino reducir las condiciones que lo alimentan.
“Ser artesanos de paz es la forma más exigente y heroica del amor”, señalaron, en un llamado que trasciende lo religioso.