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Columnas: Se acerca el Día del Padre

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13 jun 2019 / 00:00 H.

    Como padre que quiero a mis hijas y convencido de que ellas me quieren considero que el sentimiento familiar debe ser en vida. Les dedico esta carta queridas hijas: Prefiero que compartan conmigo unos pocos minutos ahora y no una noche entera cuando muera. Que estrechen mi mano suavemente ahora que estoy con vida y no que apoyen sus cuerpos sobre el mío cuando ya no las sienta.

    Que hablen conmigo ahora y no cuando no las pueda escuchar. Que me regalen una sola flor ahora que puedo disfrutarla y no un ramo de flores cuando ya no lo pueda recibir con mis propias manos.

    Deseo escuchar con ustedes una hermosa melodía y no el acorde de guitarras de una triste serenata necrológica, ya vestidas de negro. Que me escriban algo lindo en una tarjeta local para leerla en este momento, y no un poético epitafio sobre mi tumba.

    Quisiera disfrutar de vuestros detalles este día, aunque sea lo más simple, y no de grandes triunfos en el futuro sin que no esté presente. Recibir un tierno beso en mi frente o en la mejilla y no un beso entre lágrimas. Un TE AMO sincero y con mucha energía, y no enterarme recién, cuando esté un metro bajo tierra, que era el ser que más querían.

    Quiero compartir con ustedes todos los bellos momentos en vida y no cuando esté fuera de este mundo. Como dice el estribillo de la canción... “De vivo que me quisieras, de muerto ya para qué”...

    Recuerden queridas hijas mías que nadie es eterno en esta vida. Demostremos ser una familia unida, sin olvidar que todo lo que comienza termina.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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