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Desde la Redacción: Infierno en el Suburbio de Guayaquil

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13 ene 2019 / 00:00 H.

Hay luto en el Suburbio. Esta vez, dieciocho personas, en su mayoría jóvenes, perecieron asfixiados en el incendio ocurrido la tarde del viernes en una clínica de rehabilitación de drogas clandestina, en Guayaquil.

Esta es la historia de la desidia y del descuido, al permitir que este tipo de lugares sigan funcionando en la ciudad, ante la vista y paciencia de quienes están llamados a controlar el orden.

Lo más triste es que miles de madres acuden a estas supuestas clínicas porque no saben cómo lidiar con la adicción de sus hijos, que generalmente son víctimas de la H.

La desesperación las empuja a que empeñen el alma al diablo y se dejen seducir por las promesas de quienes fungen de especialistas, pero que solo quieren ganar dinero fácil valiéndose del dolor ajeno.

El problema es que tampoco tienen a dónde acudir, porque la rehabilitación en los pocos lugares calificados cuesta un ojo de la cara y la plata no alcanza para intentar salvarles la vida. Además, el sistema de salud pública tampoco es una alternativa, ya que carece de clínicas de este tipo, así como de personal médico para abastecer la demanda.

Mientras estas almas en pena deambulan por las calles buscando maneras de consumir, irónicamente la corrupción se lleva millones de dólares con los que se podrían construir decenas de hospitales para atender estos casos.

El nuevo gobernador del Guayas, Raúl Ledesma, ha prometido que luchará contra estos centros ilegales. Le tomamos la palabra.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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