ACTUALIZADO A LAS
23:23

Marketing del amor

O
10 feb 2018 / 00:00 H.

    Los seres humanos somos fundamentalmente emocionales y eso lo saben muy bien las empresas y negocios que han creado una publicidad emocional asociada a nuestros anhelos, deseos y aspiraciones que ordenan nuestras decisiones de la compra. Por eso explotan muy bien nuestras emociones como en las navidades o la que viene el 14 de febrero, llamado pomposamente el Día del Amor y la Amistad, donde “El que más gasta más ama”, y el que NO compra tiene un sentido de culpa; y la que no recibe se siente lastimada o decepcionada, como en toda comedia romántica y sexista: él compra, ella solo recibe, como si el amor y la amistad se midieran con el poder de compra de cada uno. San Valentín ahora es el producto del modelo de pareja que nos han atosigado con el cine, la música, la TV que fomenta un amor de consumo banal y superficial. Los únicos que salen ganando son los centros comerciales con el consumo desenfrenado y los grandes perdedores quienes hemos perdido el embrujo que tenía originalmente San Valentín con sus serenatas, sus poemas románticos. En fin, el espacio que era para conocernos y entendernos, convirtamos este día en una excusa para celebrar que estamos vivos, junto a quienes amamos y respetamos. No dejemos que sea un día que nos provoque solo estrés, con expectativas irreales y de gran ansiedad, no permitamos que se convierta en un día deprimente y hasta tóxico para nuestros pensamientos.

    Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.extra.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

    LEE TAMBIÉN
    LEE TAMBIÉN