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Ciberacoso: el ‘lado oscuro’ de la redes sociales

El internet y las redes sociales han abierto las puertas a aquellos acosadores para que sus acciones se trasladen de las aulas escolares a plataformas como Facebook, Twitter e Instagram.

Imagen ciberbullyng

Los avances tecnológicos no solo trajeron consigo cosas positivas a nuestras vidas, sino también algunas negativas.

Ciertas malas prácticas han logrado abrirse paso en la era digital. Estafas, acosos, e incluso el popular y contraproducente ‘ciberbullying’ o ciberacoso.

El internet y las redes sociales han abierto las puertas a aquellos acosadores para que sus acciones se trasladen de las aulas escolares a plataformas como Facebook, Twitter e Instagram.

De acuerdo a un reporte anual elaborado por la empresa ESET, experta en análisis de amenezas a través de internet, en Ecuador, solo en el 2014, existió un 82% de menores que sufrieron ataques por redes sociales.

La ley indica que las personas que contacten a un menor a través de internet, con fines sexuales por ejemplo, serán penados con cárcel de hasta cinco años, según estipula el artículo 173 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).

También es causa de prisión la violación de la intimidad, que en el artículo 178 menciona que, acciones como acceder a conversaciones privadas, divulgar datos personales sin permiso de su dueño, filmar a una persona sin su permiso, pueden recibir entre 1 y 3 años de condena.

Pero ¿en qué consiste el ciberbullying o ciberacoso?

El ciberbullying usa las tecnologías de información y comunicación para difundir textos o imágenes que dañan o avergüenzan a una persona.

Fotos comprometedoras, comentarios hirientes, hostigamiento, exclusión, manipulación, propagación de falsos rumores, robo de contraseñas, entre otras, son las armas de los acosadores, que no solo dañan a la persona, sino también su reputación.

Cuando las víctimas son menores de edad existe el riesgo de que no lo cuente a sus padres por temor, vergüenza o que no les crean.

Comportamientos esquivos y problemas para conciliar el sueño, pueden ser los primeros síntomas más evidentes que pueden ayudar a los padres a detectar el ciberacoso.

Mientras en los profesores pueden guiarse ante la aparición de conductas introvertidas, aislamiento social y reducción del rendimiento del alumno.

Otros síntomas que se pueden presentar en los afectados son:

- Estrés o ansiedad.

- Impotencia, ira, fatiga y desánimo generalizado.

- Mermas en las relaciones sociales y familiares.

- Descenso en la autoestima.

- Cambios en la personalidad.

- Actitudes hostiles.

- Episodios depresivos.

¿Qué hacer si su hijo es víctima?

- Comunicarse con una persona que pueda poner freno a dicha situación, ya sea al profesor o a los padres, en caso de un menor.

- Retirada del acceso a Internet al menor.

- Hacer la denuncia pertinente ante los juzgados para que las autoridades adopten las medidas oportunas.

- Reforzar su autoestima.

- Terapia congnitivo-conductual.

- Uso de psicofármacos para tratar los trastornos, en caso que sea necesario.