Clasificación mortal: ¡Las bandas criminales se han convertido en miniejércitos tras las rejas!

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Clasificación mortal: ¡Las bandas criminales se han convertido en miniejércitos tras las rejas!

Distribuir a los presos de acuerdo a su organización criminal “es el peor error”, afirma un mexicano experto en seguridad. Con él coinciden psicólogos que trabajaron en la ‘Peni’ y exfuncionarios. Los entendidos en salud mental, también sostienen que quienes participaron en la masacre tenían experiencia para matar.

Se han realizado varios operativos dentro de la cárcel, pero la violencia entre bandas continúa y toma fuerza.
Se han realizado varios operativos dentro de la cárcel, pero la violencia entre bandas continúa y toma fuerza.Cortesía

No son sus delitos los que determinan el lugar en que pagarán sus culpas, sino su inclinación criminal. El Centro de Rehabilitación Social de Varones N. 1 de Guayaquil tiene 12 pabellones y cuatro áreas adicionales, en las que se ‘alojan’ las organizaciones delictivas más peligrosas del país: Los Choneros, Chone Killers, Lobos, Tiguerones, Lagartos y Latin Kings.

Sin embargo, el alcance de estas bandas delincuenciales que operan dentro de este complejo carcelario ubicado en el kilómetro 16.5 de la vía Guayaquil-Daule traspasa sus rejas y muros, porque a estas mafias carcelarias la Policía les atribuye gran parte de los crímenes que se registran fuera de este penal.

Pero ¿cómo se realiza la distribución de los reclusos? ¿Es correcto que a los miembros de una banda criminal los ubiquen en un mismo pabellón? ¿Cómo funciona la ‘Peni’? ¿Es posible identificar a quienes cometieron las matanzas?.

La primera matanza ocurrió el 23 de febrero de 2020. Se reportaron las muertes de 79 reos en cuatro cárceles del país: Cuenca, Latacunga y en las dos de Guayaquil.

Para conocer sobre este tema, EXTRA entrevistó a un exdirector del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y Adolescentes Infractores (SNAI), a un exdirector de la ‘Peni’ y a dos psicólogos que trabajaron en dicho centro.

Otro de los consultados es el mexicano Ramón Celaya Gamboa, abogado penalista, especialista en Inteligencia y procesos de seguridad. Él hizo un análisis y reveló varias alternativas planteadas en cárceles de su país y en las de Inglaterra para acabar con los ejércitos creados por los propios presos dentro de las prisiones.

"No existe control, en ninguno de los ámbitos. No pueden existir dos de una misma organización en una celda”.Magali Piedrahíta - Psicóloga

Los exfuncionarios del SNAI y los expertos coinciden en que el mayor error es no separar a los privados de libertad por sus delitos y por su grado de peligrosidad, sino por la organización criminal a la que son afines, ya que esto ha incrementado un poderío interno y que cada pabellón parezca un centro carcelario diferente.

“En mi país los delitos de alto impacto son el microtráfico, homicidio, violación, y sobre esto se los clasifica. Lo que se hace es meter a la población en general y no empoderar a los criminales, porque ya no serían grupos pequeños que golpean a otros, se convierten en miniejércitos y empiezan a conseguir y fabricar armas de todo tipo. Literalmente es la guerra de un grupo contra otro”, afirma el especialista mexicano.

La psicóloga Magali Piedrahíta, quien durante tres años trabajó con los presos de la ‘Peni’, explica que hasta el 2019 a los internos se los clasificaba de acuerdo con su sentencia. “Los que cometían delitos mínimos estaban en un área, también estaban los de mediana, máxima y prioritario. Dos de una misma organización criminal no pueden estar en una misma celda. Hay que apartarlos y no darles la oportunidad de planear un crimen o un atentado”.

El 28 de octubre pasado, un equipo de este Diario captó a un recluso que tenía un objeto similar a un arma larga, envuelto en una camisa.
El 28 de octubre pasado, un equipo de este Diario captó a un recluso que tenía un objeto similar a un arma larga, envuelto en una camisa.Archivo

Dominio Chonero

Un exdirector de la ‘Peni’ (solicitó la reserva de su identidad) explica que en esta cárcel que alberga a más de 8.650 presos, cinco de sus pabellones (3, 5, 6, 7, 12), y en el área de Cuerpo Consular guardan prisión los miembros de Los Choneros (Águilas y Fatales), comandados por José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, y Junior Roldán Paredes, alias JR.

“A 500 metros de distancia salen las disposiciones, es decir desde el Centro de Privación de Libertad Zonal N. 8. Mientras Fito y JR no sean neutralizados y no se les quite el acceso al teléfono, todo será igual. Ellos administran la regional y los otros seis pabellones de la ‘Peni’ (1, 2, 4, 8, 9 y 11) son comandados por gente que está en libertad, esto quiere decir que los que están dentro son peones...”, detalla.

Desde Cuerpo Consular, área que fue creada para que extranjeros y testigos protegidos cumplan sus condenas, alertan a los integrantes de la organización criminal afín (Choneros) de los operativos realizados por la Policía y cuando hacen los decomisos no encuentran nada, menciona el exdirector del Centro de Rehabilitación.

Otro de los problemas que ocurren dentro de esta cárcel, según el exfuncionario, es la invasión de bandas contrarias en los pabellones. Lo hacen con la intención de observar los movimientos realizados por sus adversarios. “Escogen a personas no visibles y no identificables, que no tengan tatuajes que los identifiquen como miembros de una organización. Lo hacen para desarmar a sus contrarios. Pero si llegan a reconocerlos los cuelgan”, arguye.

De esta forma se convivía anteriormente en la ‘Peni’. Los reclusos participaban de charlas motivacionales y talleres.
De esta forma se convivía anteriormente en la ‘Peni’. Los reclusos participaban de charlas motivacionales y talleres.Cortesía
"Al unir a los miembros de una organización criminal se ha generado ejércitos en las propias cárceles, difíciles de controlar”.Ramón Celaya  -Mexicano experto en seguridad

Otro exdirector del SNAI, quien también solicitó la reserva de su identidad, hace una comparación acerca de la clasificación de los presos por su postura criminal. “No puedo hablar de quién es la responsabilidad. Los directores de cada centro carcelario son los encargados de la administración, pero estoy de acuerdo que (los reos) deberían estar encarcelados por su grado de peligrosidad y delito cometido, no deberían estar mezclados, porque es como poner a un pollito dentro de una jaula de leones”, expresa.

Ya tenían experiencia...

Para Piedrahíta es casi imposible que las autoridades identifiquen con nombres y apellidos a quienes participaron en la masacre, “aunque es prioridad del Gobierno investigar. Seguramente estas personas ya han matado, uno que roba un teléfono o está por alimentos no hará eso, es posible que tenga trastornos mentales que han generado patologías que no han sido tratadas ni afuera ni adentro de la cárcel”, cita.

El psicólogo Luis Sigüenza, quien también prestó sur servicios en esta cárcel, concuerda con la versión de su colega y agrega que quienes cometieron la matanza no están por delitos menores y que son personas que están detenidas por asesinatos. “Tienen un patrón de conducta, un trastorno mental y lo hacen con la ‘cabeza fría’. El hecho de grabarse es una patología de gente perversa que quiere demostrar su poder, provocar miedo y temor al resto”, sostiene.

Cámaras por todos lados

“Tres masacres es un asunto de seguridad nacional para el Ecuador”, sostiene Celaya, tras conocer del número de víctimas que dejaron: 328.

El experto indica que el Gobierno debe tomar acciones legales urgentes y crear normativas con leyes estrictas que mejoren las situaciones de los internos.

“Varios motines se han originado por las condiciones inhumanas en que viven los presos y no solo por el control de los grupos criminales. Si una celda es diseñada para cinco y viven hasta 15 seguramente existirá un descontrol y el caos. Las cárceles necesitan recursos económicos y humanos”, refiere.

Revela que las prisiones de México y de Inglaterra están ‘inundadas’ por cámaras de seguridad. “El único lugar donde no hay cámaras es el baño y en la regadera, porque incluso en el área de lavarse los dientes están colocadas. Así hemos podido desarticular motines”, afirma.