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Unidad de Policía Comunitaria se cae a pedazos
Líderes barriales de carapungo piden pronto arreglo para que los uniformados trabajen cerca a la comunidad nuevamente.

La Unidad de Policía Comunitaria empezó a trizarse, ya no es habitable.
Las paredes cuarteadas, las grietas en el piso y el temor de que la estructura colapse hicieron que la Unidad de Policía Comunitaria (UPC), en Carapungo, etapa cuatro, fuera desalojada.
La infraestructura está completamente afectada por lo cual los uniformados tuvieron que abandonar el inmueble. Moradores de la zona informaron que la UPC Terminal Terrestre fue construida hace ocho años para la seguridad de los habitantes y hoy la edificación padece por la falta de mantenimiento.
La presidenta de la Comisión de Dirigentes Barriales de Carapungo, norte de Quito, Bethy Sarango, manifestó que varios representantes de los barrios se reunieron con las autoridades del Ministerio del Interior, en busca de una solución urgente al problema.
El 1 de abril fue el último día que los diez policías trabajaron en tales instalaciones y para evitar el ingreso de personas de mal vivir dejaron la sede con llave.
Un fuerte aguacero que cayó hace unos días agravó la situación y puso en peligro la integridad de los agentes, quienes recogieron todas sus pertenencias, entre equipos de comunicación y enseres y se fueron a la Unidad de Vigilancia Calderón (UVC), en la vía a Mariana, también al norte de la urbe.
La distancia, del sitio donde funcionaba la UPC, al lugar donde se instalaron, preocupa a los cientos de familias, porque, según ellos, “estar cerca de la Policía nos beneficia mucho, porque cuando solicitamos auxilio llegan enseguida, ahora está un tanto lejos”.
Varios vecinos y dirigentes de las distintas zonas de Carapungo se concentraron en las afueras del recinto policial, cerca del parque de La Vida, para exigir una pronta solución al problema.
Sarango comentó que a diario coordinaba con los policías los temas de delincuencia, microtráfico y patrullajes por los distintos barrios.
“Pedimos que a los uniformados se los ubique temporalmente en una de las casas comunales que existen por el sector, porque así será más fácil que el patrullero llegue pronto a los auxilios cuando se lo requiera”, expresó una madre de familia.
Las instalaciones quedaron vacías a la espera de los estudios que realizarán los especialistas, quienes determinarán si se las reconstruyen en el mismo sitio o levantan otra en un lugar cercano.