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Santa Elena: ¡El encierro los va a aniquilar!

Hoteleros son los más afectados, algunos tienen deudas con la banca

Playas
Agentes policiales hicieron salir del mar a unos bañistasJoffre Lino

Los empresarios turísticos de la provincia de Santa Elena consideran “catastrófico” el encierro total de los fines de semana. Del 25 % de la ocupación hotelera, que se tenía desde octubre del 2020 hasta antes de los confinamientos, ahora no se llega ni al 5 %.

La ausencia de los turistas en los sábados y domingos, que son los días de mayor afluencia en las playas, los tiene al borde del colapso económico. Tanto en el feriado de Semana Santa, como en el Día del Trabajo, en Santa Elena, las pérdidas sobrepasan los 20 millones de dólares.

Los empleos que se han perdido en los negocios ubicados en el perfil costero peninsular desde que se inició la pandemia ascienden al 70 %. “Tenía cuatro empleados y tuve que despedir a tres, solo con uno estamos trabajando”, indicó Edith Párraga, propietaria de una cevichería en el balneario de Ballenita.

Pero los negocios turísticos más afectados son los hoteles, en donde los huéspedes han dejado de acudir por temor al contagio de la COVID-19 o recibir sanciones por visitar la playa en horario prohibido.

“No viene nadie, tenemos deudas con la banca que no perdona y no existe un plan de flexibilización, la situación nuestra es muy preocupante”, opinó Ottón Arboleda, propietario de un hotel ubicado en el malecón de Salinas.

NO AL CONFINAMIENTO

Carlos Abad, presidente de la Cámara de Turismo de la Península, confirmó que plantearán al Comité de Operaciones Emergentes  (COE) del país que una vez terminado el estado de excepción no se adopten restricciones como las actuales.

“Que no se cierren las playas y que las medidas para los desobedientes en los balnearios sean muy drásticas, definitivamente ya no queremos más encierro, otra medida como la que estamos pasando sería fatal para esta zona que vive del turismo”, manifestó el dirigente.

SIGUEN OPERATIVOS

En los dos últimos fines de semana que van de esta nueva etapa de confinamiento, en la Península, la policía ha desalojado a más de dos centenares de bañistas que se las ingenian para acudir al mar.

“Por estar cinco minutos en el océano no creo que me vaya a contagiar. Además, todos los que me acompañan son mis familiares”, reclamó el guayaquileño Juan Carlos Nevares. (JL)