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En Londres condenan a cadena perpetua a un hombre por envenenar gais

Stephen Port, de 41 años, también fue declarado culpable de haber drogado o violado a otros siete hombres por el Tribunal Penal de Old Bailey.

Undated handout photograph of Stephen Port
Stephen Port, de 41 años, también fue declarado culpable de haber drogado o violado a otros siete hombres por el Tribunal Penal de Old Bailey.Reuters

Un cocinero británico que envenenaba a sus víctimas, tras haberlas conocido en aplicaciones de contactos homosexuales, fue condenado a cadena perpetua este viernes 25 de noviembre en Londres por el asesinato, entre junio de 2014 y septiembre de 2015, de cuatro jóvenes.

Stephen Port, de 41 años, también fue declarado culpable de haber drogado o violado a otros siete hombres por el Tribunal Penal de Old Bailey. Las familias de las víctimas recibieron con aplausos el veredicto del juez, quien insistió en el hecho de que el asesino en serie pasaría sus días en prisión.

El juez subrayó que el acusado asesinó para “satisfacer sus deseos” llevando a cabo actos “retorcidos y monstruosos”. Cocinero de profesión, Stephen Port invitaba a sus presas, a quienes conocía principalmente a través de la aplicación Grindr, a su apartamento del este de Londres, antes de administrarles dosis mortales de GHB, conocida como ‘la droga del violador’.

Port abusaba de sus víctimas, todas ellas en la veintena, una vez que se quedaban inconscientes y luego se deshacía de sus cuerpos no muy lejos de su casa. Los restos de dos de sus víctimas fueron encontrados en el verano de 2014 por la misma persona, mientras paseaba a su perro, con tres semanas de diferencia, en un cementerio situado a unos 500 metros del domicilio del asesino. Otro cuerpo fue hallado cerca de un contenedor de basuras.

Para engañar a la policía, Stephen Port colocó una falsa nota de suicidio en la mano de uno de los difuntos. “Stephen Port es un hombre pérfido, manipulador y egocéntrico que no mostró ni un ápice de arrepentimiento por sus actos”, indicó el 23 de noviembre el comandante Stuart Cundy, de la sección criminal de la policía de Londres.