Buena Vida
Cuídate de las fake news y su mentiroso efecto viral
Este tipo de contenidos abundan en el Internet; han generado y continúan creando caos y desinformación en el mundo digital.

Las fake news son un producto pseudo periodístico difundido a través de portales de noticias, prensa escrita, radio, televisión y redes sociales.
¿Verdadero o falso? Recordando aquella pregunta de exámenes de colegio, la volvemos a plantear al momento de ver la noticias e información que vemos publicada en sitios web y redes sociales.
Este tipo de contenidos se denominan Fake News (noticias falsas) y abundan en el Internet; han generado y continúan creando caos y desinformación en el mundo digital.
Las fake news son un producto pseudo periodístico difundido a través de portales de noticias, prensa escrita, radio, televisión y redes sociales cuyo objetivo es la desinformación deliberada o el engaño.
Si bien la era digital ya se encuentra entre nosotros, a escala mundial estos espacios alternativos de información (con sus respectivas excepciones) suelen mostrar y exponer historias o hechos completamente falsas, es decir ‘puro cuento’.
Incluso cambian el escenario, tiempo y contexto de cómo se suscitó el hecho que publican.
En busca de una información confiable
Con la finalidad conocer la percepción entre las noticias de calidad vs. las redes sociales, el informe In News We Trust, elaborado por Teads (sitio web de videos publicitarios) y Censuswide, buscó la opinión de 16 mil usuarios adultos (16 años o mayores) en el mundo, que consumen noticias de manera activa (al menos 1 vez al día).
En el mundo, los tipos de medios más populares para consumir contenidos noticiosos son las publicaciones online, redes sociales, y televisión.
Estas alternativas son revisadas entre 1 y 5 veces al día y el 33 % prefiere aquellas que están en medios digitales, seguidas de las televisivas (31 %) y de las publicadas en redes sociales (20 %).
Sin embargo debido a las fake news, más del 75 % de los consumidores se inclinan por buscar fuentes de noticias confiables, esto se refiere a los llamados medios ‘tradicionales’.
Además un 26 % de los consumidores asocian la palabra “falso” con las redes sociales. Es tanta la duda en este medio que apenas cuenta con un 14 % de confianza y también son consideradas sensacionalistas en un 28 %.
El informe concluye en que es más probable que los consumidores busquen las publicaciones de noticias en las que confían, debido al crecimiento de las fake news y que en la redes sociales se concentran las noticias mas falsas.
La viralización de lo falso
Un equipo de investigadores del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) confirmó científicamente que las noticias falsas se extienden mucho más rápido que las verdaderas o reales.
Los expertos del MIT analizaron 126.000 historias difundidas en Twitter entre 2006 y 2017, con más de 4.5 millones de tuits de unos 3 millones de personas.
Tras un proceso de verificación de datos para ver si eran ‘cuento’ o reales las publicaciones, hallaron que “la falsedad se difunde significativamente más lejos, más rápido, más profunda y más ampliamente que la verdad en todas las categorías de información, y los efectos fueron más pronunciados para noticias políticas falsas”.
Otro factor que tomaron en cuenta son los casi 48 millones de bots en Twitter y 60 millones en Facebook. Los bots son programas que replican de forma mecánica los tuits y posts en la redes sociales.
Y aunque los bots no son los culpables de todas las fake news, pese a que aceleran su reproducción, nosotros, las personas, también contribuimos a la viralización de información ‘falseta’.
¿La razón? Los investigadores señalan que el factor ‘novedoso’ de las noticias falsas alienta su difusión; asimismo el enfado motiva, por ejemplo, los retuits mucho más al leer este contenido.
Y aunque parezca que la culpable sea la tecnología, el problema va mucho más allá de eso; lo adecuado sería educar nuestro criterio de selección de información y en caso de dudar de la noticia, contrastar y verificar su autenticidad antes repetirla como ‘loritos’.