El nirvana: qué es y cómo alcanzarlo para 'exorcizar' el cerebro

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El nirvana: qué es y cómo alcanzarlo para 'exorcizar' el cerebro

Mediante esta práctica budista se puede evitar los malos pensamientos y tener una conciencia plena del 'Yo'. Además, esta doctrina ayuda a alcanzar la paz mental y la felicidad.

La meditación es un paso para alcanzar el nirvana.
Referencial. La meditación es un paso para alcanzar el nirvana.Pixabay

¿Quién no recuerda ese episodio cuando Aang intentaba abrir sus chakras para alcanzar y controlar el estado Avatar? Pues por las perturbaciones mentales, miedos y amor hacia Katara no pudo concretar ese estado de control y conciencia plena, que le permitiría tener el poder absoluto de los cuatro elementos y de sí mismo.

De igual forma pasa con  el nirvana -en el budismo- , que es el estado de una mente libre de aflicciones y perturbaciones; es decir como que si estuvieras viviendo en un paraíso terrenal. Al menos así lo interpreta el psicólogo clínico, Gino Escobar, coordinador de la Unidad de Salud Emocional Municipal de Guayaquil, quien agrega que el nirvana es una expresión del estado máximo de distanciamiento de todo aquel sufrimiento que el ser humano acarrea por el largo de su vida, y alcanzarlo es como llegar a la parte suprema del desarrollo espiritual. Además, dice que describir la sensación del nirvana "es como el orgasmo de cada persona". 

Sin embargo, a lo opuesto de esa iluminación y estado de plenitud se lo conoce como samsara, donde el pensamiento está lleno de confusión, conflicto. ignorancia y sufrimiento, ya que "nuestra vida moderna está orientada hacia objetivos materiales con una mirada totalmente extrospectiva".

Milena Pietrobelli,  investigadora Antropológica y Documentalista del Centro de estudios budista de Buenos Aires (Argentina), menciona que hay diversas escuelas del budismo que entienden al nirvana de diferentes maneras, pero generalmente están de acuerdo en que no es un lugar, sino un estado mental que podemos lograr. 

"Este estado, está más allá del espacio, el tiempo y la definición. Solo puede ser experimentado", dice.

La también especialista en áreas de la antropología del cuerpo, ritualidad y religiosidad latinoamericana indica a EXTRA que  hay una diferencia bastante significativa entre las presentaciones de los "vehículos" Hinayana (seres liberados) y Mahayana (seres iluminados) para poder alcanzar el estado de nirvana. Cabe destacar que estos conductores son enfoques espirituales, uno más pequeño que el otro, pero el objetivo está en liberarse del sufrimiento mental. Pietrobelli añade que las motivaciones para llegar a la plenitud deben ser "totalmente altruista" para poder beneficiar a los demás.

Liberarse del 'veneno' mental

¡Todos estamos de acuerdo que experimentamos sufrimiento o malestar! La experta comenta que para poder eliminar algo se necesita conocer qué es lo que queremos deshacer, cuáles son sus causas y cómo se originan. "No puedo pretender eliminar el sufrimiento, si no conozco cómo surge y por qué", cuestiona. 

Las principales causas del sufrimiento (físico y mental), puntualiza la antropóloga, son las aflicciones mentales. Principalmente el desconocimiento de cómo existen los fenómenos, las personas, las cosas y de nuestra propia existencia. "Esta ignorancia fundamental de desconocer lo que realmente somos dará lugar a una visión autocentrada, lo que llamamos aferramiento al Yo. Un aferramiento exagerado a esta noción de lo que somos y de lo que considero que son 'mis cosas, mis familiares y mis amigos'", explica, ya que cuando surge la noción de un 'Yo' y un 'Mío', damos lugar a dos aflicciones preponderantes: el apego y la aversión.

A partir de estas tres emociones aflictivas se desencadenarán todas las demás como los celos, la envidia, el orgullo, el miedo, etc; con las cuales causamos muchos problemas y conflictos lo que genera sufrimiento a otros seres.

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"Por otro lado, debido a nuestra fijación tan sólida y concreta de los fenómenos, las personas y las cosas, también sufrimos cuando estas cambian. Porque otorgamos cualidad de permanente a aquello que está sujeto a los cambios y cuando algo que creemos que es permanente, cambia de estado, sufrimos", opina.

Pero “hay una salida”, y es gracias a la cuarta noble verdad que expone  el budismo: el despertar, donde se puede ver la realidad tal cual es, libre de los oscurecimientos mentales, de aflicciones, y condicionamientos.

EL SECRETO PARA LA PAZ MENTAL

Según Escobar, no hay un secreto para conseguir la paz mental, ya que "si fuera secreto no habría budismo". Mas bien, dice, la fuente de la iluminación es el desapego y el éxito está en la práctica permanente de aquello. Pero Pietrobelli apunta a que la paz o el bienestar no lo tenemos que buscar en las circunstancias externas, sino hay que establecerlo en la propia mente.

La entendida, citando a Su Santidad el Dalai Lama, detalla algunos pasos para alcanzar la paz mental: cultivando 'ahimsa' y 'karuna', no violencia y compasión.

Si no desarrollas la compasión y un buen corazón, no habrá descanso para tu mente, aunque te tomes vacaciones, vayas a una playa. Si no hay compasión en tu mente, y en lugar de eso hay enfado, ira o rencor, no podremos garantizarnos un bienestar duradero.

"Necesitamos un método que no ayude a identificar las emociones que nos perturban para poder disminuirlas y mejor aún, eliminarlas. Y aumentar las cualidades y emociones positivas que vayan en pro de ese bienestar que estamos buscando".Milena Pietrobelli / Investigadora Antropológica y Documentalista argentina

Agrega que el entrenamiento mental, la transformación del pensamiento, la meditación contemplativa, son necesarios en nuestro camino de búsqueda de la paz y felicidad genuina.

Milena Pietrobelli, en el Templo de Su Santidad el 14° Dalai Lama, en Dharamsala India)
Milena Pietrobelli, en el Templo de Su Santidad el 14° Dalai Lama, en Dharamsala (India)Cortesía

La meditación, como base para encontrar la felicidad

Para Escobar, quien tiene 26 años practicando el budismo, dice a EXTRA que la meditación es un acto espiritual -mental y físico- para poder enfocar nuestra atención y luego empezar a desagregar y a despejarnos de lo que nos genera sufrimiento.

"Para esto tiene que haber disposición, diligencia y permanencia"; añade. Además, en la practica occidental la meditación se vuelve un poco mas compleja porque "nosotros tenemos vicios de hábitos inadecuados y tenemos muchas creencias arraigadas". 

Pietrobelli resalta que para purificar nuestras acciones negativas del pasado, es necesario practicar la virtud y evitar dañar a los demás. ¿La razón? Porque todas nuestras acciones y las que hagamos con el cuerpo, la palabra y la mente, implicarán un efecto y resultado virtuoso o no, menciona.

La esencia del budismo, como lo ve Escobar, es el equilibrio porque acorde a sus conocimientos, los excesos son los que "nos conducen al sufrimiento". "La sugerencia de cómo se alcanza la iluminación o el nirvana es a través de la senda media o el equilibrio" y tienes que cesar la fuente de tus deseos.

"Meditar es una forma de hacernos cargo de nuestra fuente de sufrimientos que son nuestros pensamientos dispersos y vagos", Gino Escobar, psicólogo clínico.

Gino Escobar, psicólogo clínico y practicante de la filosofía budista.
Gino Escobar, psicólogo clínico y practicante de la filosofía budista.Cortesía

No obstante, uno de los propósitos del budismo es hallar un bienestar duradero, una felicidad genuina, que no dependa de las situaciones agradables o desagradables que se presenten, sostiene Pietrobellii, ya que la meditación en atención plena es importante y necesaria para observar y notar qué tipo de pensamientos y emociones surgen en nuestra mente. Y de esa manera "poder frenar a tiempo cualquier emoción perturbadora que aparezca". 

"Cuando meditamos, estamos familiarizándonos con un nuevo hábito. Nos familiarizamos con un hábito más virtuoso. En lugar de meditar o familiarizarnos con el enfado o el miedo, le damos algo virtuoso para hacer a la mente", acota.

Así las cosas, y acorde a los expertos consultados por este diario, todos los seres sintientes tenemos el potencial búdico; pero habría que ver si estamos dispuestos a tener esa paz infinita. "El budismo sugiere, no obliga. Pero si tu mantienes tu fuente de apego muy escasamente podrás despertar la conciencia plena", finaliza Escobar.