Ecuador
San Antonio, en Santa Elena, un refugio de paz para disfrutar
En este balneario de extensa playa, aún poco conocido, sus habitantes se han preparado y capacitado para recibir a los turistas

San Antonio es uno de los balnearios poco conocidos en la provincia de Santa Elena.
San Antonio es un pequeño balneario ubicado entre las localidades de Libertador Bolívar y Cadeate, de la provincia de Santa Elena. Está rodeado por dos esteros y cuenta con una extensa playa, pero, debido a que está distante de la Ruta del Spondylus, sigue siendo un destino poco conocido por los turistas nacionales y extranjeros.
Para llegar a este sitio que también es cuna de artesanos es necesario tomar una bifurcación de más de un kilómetro desde la vía principal. Al arribar, los visitantes pueden disfrutar de un entorno natural privilegiado: mar tranquilo, palmeras y un ambiente ideal para el descanso.
Desde hace más de una década, los habitantes de este sector impulsan el plan turístico ‘San Antonio y su playa dorada’ con el objetivo de atraer visitantes. “Tenemos una hermosa playa con aguas cristalinas. Es un lugar perfecto para relajarse”, expresó Vicente Tomalá, presidente comunal.
Gastronomía e identidad
Como parte de esta iniciativa, han instalado cabañas-restaurante frente al mar, se han sembrado palmeras en los alrededores del malecón y se capacita a los pobladores en atención al cliente y servicios turísticos.
Al igual que otros balnearios peninsulares, San Antonio cuenta con un plato emblemático: la cazuela. Sin embargo, aquí han innovado con una variante denominada “cazuela de orgía”, que incorpora una mezcla de mariscos. El próximo sábado 4 de abril se realizará el primer festival de este plato, evento con el que esperan atraer a los visitantes.
Deportes
Jombriel, Javier Neira y Jøtta lanzan “La Tri”, la canción para el Mundial 2026
Jerson Ruiz
Antes era conocido como Dos Bocas
San Antonio se ubica en la desembocadura de dos ríos, razón por la cual, hasta inicios del siglo pasado, era conocido como Dos Bocas. Posteriormente, sus habitantes adoptaron el nombre del santo al que veneran.
Hasta la década de 1970, en la playa de San Antonio había más de tres kilómetros de palmeras de coco, lo que le daba un atractivo paisajístico único. Sin embargo, este ecosistema se degradó con el tiempo. “Creemos que un hongo afectó el palmar y acabó con la vegetación. Desde entonces no se ha podido recuperar ese paisaje”, recordó el septuagenario Pedro Borbor.

En la playa de San Antonio ha plantado palmeras y que proyecte esa imagen de hace medio siglo atrás.
Este sector tendrá nuevos enlaces
La Prefectura de Santa Elena trabaja en tres puentes viales sobre los ríos que atraviesan Libertador Bolívar y Cadeate, con el fin de habilitar accesos directos hacia San Antonio. El balneario contará con tres vías de ingreso.
"Mucha gente no nos visita porque no estamos en la carretera principal, pero con las nuevas entradas será más fácil llegar”, comenta Carlos Balón, morador de esta balneario peninsular
Reina trabaja para desarrollar el turismo local
Nayeli Toala Balón, actual reina de la comunidad, se ha convertido en una de las principales promotoras del desarrollo del sector.
Dentro de sus actividades, hizo gestiones para que instituciones provinciales vinculadas al turismo lleguen a San Antonio para impartir capacitaciones a emprendedores y artesanos en áreas como atención al cliente, gastronomía y servicios.
Su objetivo es posicionar al balneario como un destino clave de la Península, que tenga mayor concurrencia de modo que los artesanos locales no tengan que salir a vender sus productos en otros sectores como Montañita o Salinas.

Nayeli Toala trabaja en acciones para impulsar el desarrollo turístico de su comuna.
Para los artesanos del lugar ha conseguido que instructores de otros lugares del país les den charlas para que puedan mejorar sus técnicas en la elaboración de productos en paja toquilla, cabuya, bejuco, sapán y tagua
“Queremos que los visitantes lleguen aquí y que nuestra gente pueda ofrecer sus productos sin salir de la comunidad”, señaló la reina de 18 años, quien terminó su instrucción secundaria en Tecnología Marina en el colegio Manglaralto.
La joven soberana, conocedora de la belleza de su comunidad, está convencida de que el entorno natural de la zona y el esfuerzo de sus habitantes son claves para impulsar el turismo y convertirlo en uno de los pilares del desarrollo del balneario.