Egas continúa, pero con tres crisis que no pueden esperar
La reelección de Francisco Egas hasta 2031 llega con presión: crisis de clubes, arbitraje y formativas marcan su gestión inmediata.

Francisco Egas buscará volver a presidir la FEF tras dos gestiones anteriores: 2019-2023 y 2023-2027.
Francisco Egas seguirá mandando en la Federación Ecuatoriana de Fútbol hasta 2031, pero no todo es celebración. Aunque ganó con respaldo fuerte, ahora le toca enfrentar tres problemas que tienen al fútbol ecuatoriano contra las cuerdas.
1. Clubes endeudados: la bomba que puede explotar
La crisis económica de los equipos en la LigaPro es una realidad que no se puede tapar.
Hay clubes que viven al día, con deudas que incluso los han llevado a sanciones.
La FEF deberá meter mano para controlar las finanzas y evitar que más equipos caigan. Además, el reparto de plata por TV y auspicios sigue siendo tema caliente.

Francisco Egas recibe la felicitación de uno de los asistentes tras ser reelecto presidente de la FEF.
2. Talento hay, pero falta sistema
Ecuador ha sacado cracks como Moisés Caicedo y Piero Hincapié, pero el reto es que no sea pura casualidad.
El plan ahora es fortalecer las formativas, mejorar canchas y darles competencia real a los pelados. La idea es que el talento no se acabe.
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Redacción Digital
3. Arbitraje en la mira
Si hay algo que enciende cada fecha, es el arbitraje. Errores, polémicas y reclamos han golpeado fuerte al torneo, generando desconfianza en clubes, jugadores y aficionados.
Cada jornada deja decisiones discutidas que terminan marcando partidos y resultados. Esto ha provocado un desgaste en la credibilidad del campeonato, que necesita recuperar confianza urgente.
Egas tendrá que apostar por jueces mejor preparados, menos presiones y un VAR que funcione de verdad. La tecnología debe ser una ayuda, no un nuevo problema dentro del fútbol ecuatoriano.
Objetivo grande: no solo ir, sino competir
Con la mira en los próximos mundiales, el objetivo es claro: que Ecuador no solo clasifique, sino que pelee en serio.
El nuevo periodo de Egas arranca con respaldo pero también con cuentas pendientes que la hinchada ya no perdona.