La esposa de Deyverson, el factor decisivo para su llegada a Liga de Quito en 2026
La historia de amor entre el delantero brasileño y Karina nació en redes sociales y hoy acompaña su nuevo desafío en el fútbol ecuatoriano

Karina Alexandre, la mujer que llevó a Deyverson a Liga de Quito y ordenó su carrera.
¿Cuál fue el verdadero motivo para que el brasileño Deyverson aceptara el reto de vestir la camiseta de Liga de Quito? La respuesta no llegó desde una oficina ni desde un representante. La dio él mismo, sin rodeos: “Mi esposa”.
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Ella se llama Karina Alexandre, médica veterinaria, influencer y la persona que, según el propio delantero, le cambió la vida dentro y fuera de la cancha. En una entrevista reciente, Deyverson fue directo al reconocer la influencia positiva de su pareja: “No puedo dejar de hablar de mi esposa, me dio una lección. Hoy me alimento bien, dejé de tomar cerveza”.
En nombre del amor
Karina ya vive el mundo albo. En sus redes sociales se mostró con la camiseta de Liga de Quito, celebrando su nueva etapa como hincha y acompañante permanente del atacante brasileño, quien asegura que ella está presente en cada partido, sin importar el escenario.
El delantero recordó una anécdota clave de su carrera, cuando defendía al Atlético Mineiro y debía enfrentar a River Plate por Copa Libertadores. “Me dijo que no jugara con la cara vuelta, que no me cayera al suelo, que solo jugara al fútbol y marcara un gol. Dios me honró, y sus palabras siempre significan mucho para mí”, confesó.

Karina Alexandre, la mujer que llevó a Deyverson a Liga de Quito y ordenó su carrera.
Karina Alexandre tiene 28 años y su historia con Deyverson nació gracias a las redes sociales. Un “me gusta” fue suficiente para iniciar una relación que avanzó rápido y terminó en matrimonio semanas después. En una entrevista con O Globo, Karina reveló con humor cómo fue su primer encuentro: “Llegó con una camiseta brillosa, un pantalón corto negro y zapatillas naranjas. Subí al coche y lo primero que hizo fue soltarse un gas”.
Cuando se conocieron, la vida del futbolista estaba marcada por la indisciplina, el alcohol y el descuido personal. Hoy, el propio Deyverson lo admite: “Ella llegó en un momento difícil. Me apoya, llora conmigo, sonríe conmigo. No es solo la mujer del jugador. Es la mujer de Deyverson, el ser humano”.
En Quito, el delantero no solo encontró un nuevo club. Encontró continuidad, equilibrio y una razón que va mucho más allá del fútbol.