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Esta es nuestra realidad
La ilusión y fanatismo nos obnubila tanto que, cuando nos llega un mazazo como el que nos dio Brasil, duele aceptar la realidad.
La ilusión y fanatismo nos obnubila tanto que, cuando nos llega un mazazo como el que nos dio Brasil, duele aceptar la realidad.
Y lo que el país vio el jueves sobre la cancha del Atahualpa es la cruda verdad del fútbol ecuatoriano cuando no está a la altura para resolver esta clase de juegos. ¿Cuándo hemos sido superiores a los pentacampeones del mundo? En qué momento de la historia futbolística de Ecuador nuestra selección ha contado con jugadores del nivel de Dani Alves, Marcelo, Miranda y de uno de los mejores del planeta como Neymar. Ellos le pintan la cara a cualquiera y donde sea.
No menosprecio a los nuestros que también tienen calidad, pero su irregularidad los condena a no ser titulares en sus clubes. Y eso pesa en las eliminatorias.
Hombre a hombre nos pasaron por encima en el segundo tiempo, capitalizaron lo que no pudimos, pese a que en la primera parte controlamos a las fieras de Tite, pero los de Quinteros no son máquinas, también se ahogan. Mejor les va en el llano.
Las dos veces que superamos en Quito (2001 y 2003) al Brasil de Romario, Ronaldo, Ronaldinho, Dida, Cafú, entre otros, los de la Tri pasaban por un buen momento colectivo e individual, complemento perfecto para hacer valer los 2.800 metros de altura de la capital. Hoy no se cumple esto.
Ni cuando superamos en Buenos Aires a la Argentina -sin Messi- fuimos los mejores del mundo, ni ahora que nos ‘bailaron’ samba somos los peores, pero esta es la realidad de nuestro fútbol y hay que asumirla con objetividad y madurez para no perder el norte en estas eliminatorias.