SUSCRÍBETE
Diario Extra Ecuador

Coca Codo Sinclair: Gobierno firma acta definitiva tras años de fallas y polémicas

La ministra Inés Manzano confirmó la firma del acta definitiva de Coca Codo Sinclair, tras años de fallas y disputasㅤㅤㅤㅤ

La hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, una obra clave para el país que ha estado rodeada de controversias.

La hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, una obra clave para el país que ha estado rodeada de controversias.Ministerio de Ambiente y Energía

Creado:

Actualizado:

Tras varios años de cuestionamientos técnicos y desacuerdos con la empresa constructora, el Gobierno ecuatoriano avanza hacia la firma del acta de recepción definitiva de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, una obra clave para la generación eléctrica del país. 

Desde su inauguración en 2016, la central no había sido recibida oficialmente debido a fallas detectadas en su estructura, lo que mantuvo abierto un proceso de revisión y negociación durante casi una década.

La ministra de Energía, Inés Manzano, confirmó que este paso se concretará en los próximos días, tras un fallo arbitral que permitió destrabar el conflicto con la empresa responsable. “Estamos cumpliendo con los plazos establecidos y avanzando en un proceso que permitirá cerrar esta etapa pendiente para el país”, señaló la funcionaria en declaraciones oficiales.

La joya energética con grietas desde el inicio

Estructura de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, que desde sus primeros años presentó fallas y miles de fisuras en sus componentes clave

Estructura de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, que desde sus primeros años presentó fallas y miles de fisuras en sus componentes claveCelec

La central Coca Codo Sinclair no es cualquier obra. Se trata de la hidroeléctrica más grande del Ecuador, capaz de generar entre el 25 por ciento y el 30 por ciento de la electricidad del país, lo que la convierte en un pilar clave para el abastecimiento energético nacional. Sin embargo, detrás de su enorme capacidad se esconde una realidad inquietante.

Desde el Gobierno se ha insistido en que estos problemas no quedarán de lado. “La firma del acta no significa que se ignoren las observaciones técnicas; las reparaciones forman parte de los compromisos establecidos”, insistió Manzano.

Desde sus primeros años de operación, comenzaron a detectarse fallas estructurales que encendieron las alarmas, especialmente en componentes críticos como los distribuidores de agua que alimentan las turbinas. Un informe de la Contraloría reveló más de 7.600 fisuras en distintas partes de la estructura, un dato que generó preocupación tanto a nivel técnico como político.

Expertos advirtieron que estas grietas no solo afectaban el rendimiento de la central, sino que podían comprometer su vida útil e incluso representar riesgos mayores si no eran corregidas a tiempo.

Un conflicto internacional que duró años

El origen del problema no solo fue técnico, sino también legal. La construcción de la hidroeléctrica estuvo a cargo de la empresa china Sinohydro, filial de PowerChina, lo que llevó a un complejo conflicto entre Ecuador y la compañía. 

Durante años, ambas partes discreparon sobre la responsabilidad de las fallas, mientras el Estado ecuatoriano se negaba a firmar la recepción definitiva hasta que se resolvieran los problemas.

La disputa entre el Estado ecuatoriano y la empresa china Sinohydro se extendió por años, marcada por fallas técnicas y desacuerdos legales

La disputa entre el Estado ecuatoriano y la empresa china Sinohydro se extendió por años, marcada por fallas técnicas y desacuerdos legalesInternet

El punto de quiebre llegó con un laudo arbitral internacional emitido a finales de marzo de 2026, que obligó a establecer acuerdos concretos. A partir de ese momento, la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC) recibió un plazo de 15 días para formalizar la recepción de la obra, fijando una fecha límite que ahora está por cumplirse.

Un acuerdo millonario y estratégico

La resolución del conflicto no solo implica la firma de documentos. Detrás de este acuerdo hay cifras millonarias y compromisos de largo plazo que redefinen la relación entre Ecuador y la empresa constructora.

Como parte del arreglo, Ecuador recibirá cerca de 400 millones de dólares, entre compensaciones económicas y financiamiento para proyectos energéticos. Además, PowerChina asumirá un rol clave en la operación y mantenimiento de la central.

Esto significa que, aunque el Estado reciba formalmente la obra, la empresa china seguirá teniendo un papel determinante en su funcionamiento futuro, lo que ha generado tanto expectativas como críticas.

Desde el Ejecutivo se destacó el alcance del convenio “Se han definido responsabilidades claras para garantizar el funcionamiento adecuado de la hidroeléctrica y proteger los intereses del país”, señalaron desde el Ministerio de Energía y Minas de Ecuador.

¿Se solucionan realmente los problemas?

Uno de los puntos más sensibles del acuerdo es el relacionado con las fallas técnicas. La firma del acta definitiva no implica que las grietas hayan desaparecido, ni que la hidroeléctrica esté libre de riesgos.

Por el contrario, el convenio establece que la empresa constructora deberá encargarse de reparar los daños detectados y garantizar el correcto funcionamiento de la central, bajo supervisión estatal.

Sin embargo, expertos advierten que no todas las fisuras son fáciles de corregir, y que algunas podrían requerir intervenciones complejas o incluso rediseños estructurales. Esto mantiene viva la preocupación sobre el futuro de la planta.

Impacto ambiental y riesgos adicionales

A los problemas técnicos se suma otro factor crítico: el entorno natural. La erosión regresiva del río Coca ha sido señalada como una amenaza real para la estabilidad de la infraestructura, ya que podría afectar las bases de la central y otras obras cercanas. 

Este fenómeno ha generado alertas entre especialistas, advierten que la combinación de fallas estructurales y riesgos ambientales podría agravar la situación a largo plazo si no se toman medidas adecuadas.

Una obra símbolo pero también polémica

Desde su construcción, Coca Codo Sinclair ha sido presentada como uno de los mayores logros de infraestructura del país. Sin embargo, también se ha convertido en un símbolo de controversia, marcado por sobrecostos, cuestionamientos políticos y problemas técnicos persistentes.

Para muchos, este proyecto representa una lección sobre planificación, control y transparencia en obras públicas, especialmente cuando involucran inversiones millonarias y acuerdos internacionales.

Un nuevo capítulo lleno de dudas

La firma del acta definitiva busca cerrar una etapa, pero abre otra. El verdadero desafío comenzará ahora, cuando el país deba garantizar que la hidroeléctrica funcione de manera segura, eficiente y sostenible.

Mientras el Gobierno presenta este paso como un avance importante, la ciudadanía y los expertos mantienen una postura cautelosa, conscientes de que los problemas del pasado no desaparecen con una firma.

La gran pregunta sigue en el aire: ¿Coca Codo Sinclair será finalmente la solución energética del Ecuador o continuará siendo una obra marcada por la incertidumbre?

tracking