Comunidades Chachis enfrentan crisis humanitaria en el norte de Esmeraldas
Comunidades chachis de Esmeraldas denuncian desplazamiento forzado por violencia y abandono estatal en salud y educación, exigen atención urgente y protección.

Una mujer chachi carga madera en la ribera del río Cayapas, reflejo del esfuerzo cotidiano y la lucha por la subsistencia en medio de la crisis humanitaria.
Las comunidades chachis de La Tranca, Corriente Grande y Calle Mansa, en la parroquia Telembí del cantón Eloy Alfaro, se encuentran en una situación crítica tras verse obligadas a abandonar sus territorios ancestrales. La violencia registrada en la zona, atribuida a ciudadanos ajenos a la nacionalidad, ha generado un ambiente de inseguridad que amenaza la vida y la integridad de los habitantes.
De acuerdo con testimonios recogidos en el Alto Cayapas, la tensión se agudizó luego de la desaparición de un líder vinculado a actividades de minería ilegal en territorio chachi. Sus familiares, en busca de información, han ejercido presión sobre los comuneros mediante amenazas y amedrentamientos.
Los pobladores denuncian que grupos armados se movilizan en embarcaciones portando armas de grueso calibre, lo que ha incrementado el temor y la incertidumbre en las comunidades. Como consecuencia, familias enteras han abandonado sus viviendas, cultivos y medios de subsistencia, desplazándose hacia zonas más seguras.
La crisis humanitaria afecta de manera particular a niños, mujeres y adultos mayores, quienes se encuentran en condiciones de vulnerabilidad extrema. Los desplazados claman por atención urgente de las autoridades, señalando que sus derechos humanos están siendo gravemente vulnerados.

Comuneros chachis participan en jornada de reforestación, pasando plantas de mano en mano como símbolo de unidad y compromiso con la conservación ambiental.
Exigen intervención estatal y atención humanitaria
En este contexto, la dirigencia chachi ha solicitado la intervención inmediata de las autoridades competentes para garantizar la seguridad en el territorio. Entre sus demandas figuran la investigación exhaustiva de los hechos de violencia, la implementación de medidas de protección y la atención humanitaria urgente en alimentación, salud y albergue.
“Hacemos un llamado urgente a las autoridades del Estado para que se garantice la seguridad en la zona, se investiguen los hechos y se tomen las acciones que correspondan en el marco de la Ley”, expresaron los representantes comunitarios.
La crisis se suma a problemas estructurales que desde hace años afectan a la nacionalidad chachi. Santiago de la Cruz, presidente de la Federación del Centro Chachis de Esmeraldas, denunció que apenas dos de las 57 comunidades cuentan con acceso a servicios básicos como agua potable, mientras que la mayoría permanece en condiciones de alta vulnerabilidad.
De la Cruz subrayó que la falta de infraestructura educativa y de acceso a salud agrava la situación de las comunidades, que se sienten abandonadas por el Estado. “Los problemas son evidentes en nuestras comunidades, especialmente en salud y educación, pero no hemos tenido la atención necesaria”, manifestó.
El dirigente insistió en la necesidad de políticas públicas que consideren las particularidades de las comunidades chachis y garanticen condiciones dignas para el aprendizaje y el desarrollo integral. Mejorar la calidad de vida en estas zonas, señaló, es fundamental para asegurar el derecho a la educación y la salud, pilares esenciales para el futuro de la población indígena en Esmeraldas.
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