Ecuador
Inseguridad en Manabí: El denominador común en tres asesinatos
Un taxista, un motociclista y otro ciudadano fueron atacados con armas de fuego. La Policía indaga estos hechos registrados en suelo manabita

En la ciudadela 20 de Mayo interceptaron a Johnny Cajape, de 43 años.
Tres hombres sin antecedentes penales fueron blanco de actos violentos en Manabí. Entre el sicariato a plena luz del día contra un taxista en el centro de Manta, el ataque a un motociclista en Tarqui y el hallazgo de un joven maniatado y torturado en Charapotó, la provincia sigue sumando víctimas de muertes violentas.
Ecuador
Inseguridad en Manabí: Un vendedor fue atacado por un sicario dentro de su casa
Alejandro Giler
Atentado en la 20 de Mayo
La mañana de este miércoles 15 de abril de 2026, la pólvora volvió a sonar en la ciudadela 20 de Mayo, de la parroquia Tarqui. La víctima Johnny Cajape, de 43 años, iba en su moto rumbo a su lugar de trabajo cuando fue interceptado. Los verdugos, en moto y usando un arma calibre 9 milímetros, lo bajaron a punta de plomo en plena vía pública.
La tarde del martes 14 de abril, la muerte se sentó a la mesa en la calle 14 y avenida 13. Carlos Javier Mero de Mera, un taxista de la cooperativa Fomento Turístico, detuvo su unidad para almorzar junto a su esposa, pero fue asesinado.
Sujetos en moto llegaron al local y le descargaron ocho balazos, la mayoría en la cabeza. Los sicarios usaron armas 9 milímetros y, según la Policía, fue un ‘trabajo’ selectivo: a su mujer no le rozaron ni un pelo.
Con este caso, Manta ya suma 119 muertes violentas, consolidándose como el distrito más caliente de la provincia manabita.
Hallaron a un hombre amarrado y torturado
En el sitio conocido como Chacapoto, en la parroquia Charapotó, cantón Sucre, Carlos Johnson Andrade Reyna, de 23 años, fue hallado muerto, aproximadamente a las 1:30 del martes, en una zona cercana a la vía Rocafuerte-Charapotó-San Clemente. Según la Policía, el cuerpo presentaba heridas de arma blanca en la espalda y de bala en la cabeza. Además, estaba con los pies amarrados.
La Policía sospecha que el joven, oriundo de Portoviejo (Andrés de Vera), fue secuestrado y llevado a esa zona solitaria para ser ejecutado.