SUSCRÍBETE
Diario Extra Ecuador

TUNGURAHUA

Justicia indígena en cerro Tzunantza: así castigaron al ladrón que asaltó a un taxista en Ambato

Asaltó a un taxista de una parroquia y los comuneros lo rastrearon hasta capturarlo. En el cerro Tzunantza, siete comunidades le aplicaron justicia indígena.

Representantes de las comunidades de Santa Rosa participaron en la mesa técnica de seguridad organizada para exigir resultados ante la ola delictiva que afecta a la parroquia.

Representantes de las comunidades de Santa Rosa participaron en la mesa técnica de seguridad organizada para exigir resultados ante la ola delictiva que afecta a la parroquia.Yadira Illescas

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Subió el cerro Tzunantza con el torso al aire, cargando sobre sus hombros la ortiga con la que lo purificarían y arrastrando un saco con peso.

Abajo lo esperaba una laguna de agua helada y, frente a él, la mirada firme de decenas de habitantes de siete comunidades indígenas de la parroquia Santa Rosa, en el sur de Ambato,Tungurahua, que decidieron aplicar su propia justicia. Ese fue el final del camino para el hombre que el sábado 21 de marzo asaltó a un taxista creyendo que nadie lo encontraría.

Se equivocó. Los comuneros lo rastrearon, lo capturaron y este martes 31 de marzo, en el cerro Tzunantza , pagó por lo que hizo.

Todo comenzó cuando el sospechoso pidió una carrera a través de una aplicación móvil. Una vez dentro del vehículo, sacó un arma de fuego y un cuchillo, amenazó al conductor y le arrebató el celular, el dinero en efectivo y las llaves del auto.

El taxista logró escapar y corrió a pedir ayuda a sus vecinos en Santa Rosa. Ese grito de auxilio fue el punto de partida de todo lo que vino después.

Los comuneros no tardaron. Se organizaron, rastrearon al sujeto y lo capturaron en el sector de Techo Propio, en Ambato, tres días antes y con la colaboración de los propios vecinos del lugar. Desde ahí, fue trasladado a la parroquia para enfrentar la justicia de sus ancestros.

Chapuzón en laguna helada

Con el torso descubierto y cargando la ortiga sobre sus hombros, el sospechoso sube el cerro rumbo a su castigo.

Con el torso descubierto y cargando la ortiga sobre sus hombros, el sospechoso sube el cerro rumbo a su castigo.Cortesía

Este martes, frente a una asamblea de representantes de siete comunidades, el presunto ladrón inició su castigo desde abajo del cerro. Caminó con el torso descubierto, cargando la ortiga con la que sería purificado y arrastrando un saco pesado hasta la cima del Tzunatza. 

Al llegar, lo ataron a la cintura con un cabo y tuvo que bajar a sumergirse en las heladas aguas de la laguna. Después llegó el látigo, ante la asamblea comunitaria que no le quitó la vista de encima en ningún momento.

Manuel Caiza, presidente del pueblo Tomabela, le dijo: "Quizás esto te sirva para contarles a los vecinos y a tu generación que no deben robar, y para que nunca más regreses a nuestra comunidad." Sus palabras resonaron en el cerro como una advertencia para otros que quieran atentar contra la comunidad.

Santa Rosa dice basta a la delincuencia

Lo ocurrido en el cerro Tzunatza no nació de la nada. La parroquia Santa Rosa arrastra semanas de tensión por la inseguridad. El 15 de marzo, la Policía Nacional capturó a cuatro sujetos que tenían secuestradas a dos personas y las mantenían ocultas en el sector.

Ante esa escalada, la dirigencia parroquial no esperó más y convocó una mesa técnica de seguridad con la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, la Gobernación de Tungurahua, la Intendencia de Policía y la Tenencia Política.

"Santa Rosa merece saber que la seguridad está presente. Cuando una comunidad se hace escuchar, las cosas cambian", afirmó Amable Chaluis, presidente de la Junta Parroquial de Santa Rosa.

Las comunidades de la zona alta dejaron claro que están unidas, organizadas y no tolerarán más actos delictivos que pongan en riesgo a sus habitantes. 

tracking