Ecuador
Ataque armado deja un muerto y un herido en Las Palmas, Esmeraldas
El hombre fue atacado a balazos mientras jugaba una partida de naipes. Familiares de la víctima claman por justicia. Otra persona resultó herida

Olimpo Vazquez jugaba naipes cuando fue asesinado por sicarios.
En la esquina de las calles Pedro Vicente Maldonado (Malecón) y Lavayen, en Esmeraldas, no hubo oportunidad de revancha. Allí terminaron con la vida de Olimpo Vázquez Guerrero, de 68 años, un hombre que hizo de la vecindad y el deporte su bandera.
Don Olimpo era un hombre de rituales inamovibles. Quienes lo conocieron sabían que su vida se dividía entre el fervor del fútbol playero y la estrategia del naipe. Cada domingo, sin falta, su figura formaba parte del paisaje en la playa de Las Palmas. Allí, el equipo de sus amores, El Palmar, disputaba el campeonato de la categoría sub-50. No era un aficionado más, sino el alma de la hinchada; el hombre que con gritos y consejos técnicos desde la orilla empujaba a los suyos hacia la victoria.
“Apenas ayer (domingo) estuvimos juntos en Las Palmas. Don Olimpo no paraba de darnos ánimo, siempre con esa energía que lo caracterizaba”, relató con la voz quebrada uno de sus amigos cercanos.
Ataque en la mesa de juego
La mañana del lunes 16 de marzo, como era su costumbre, don Olimpo se instaló en los exteriores de su domicilio, un inmueble de cuatro plantas ubicado en el corazón comercial de Esmeraldas. Junto a sus amigos, el tablero estaba servido y el 40 era el protagonista. Entre ‘caídas’, ‘limpias’ y el sonido del barajar de los naipes, la vida transcurría con normalidad hasta las 11:43.
Según el reporte oficial de la Policía, unos individuos armados que andaban a pie se pararon junto a la mesa de juego y, sin mediar palabra, abrieron fuego contra el grupo. Don Olimpo recibió varios balazos en la cabeza y quedó tendido en el umbral de su puerta.
En el mismo incidente, Aurelio Ortiz Obando, de 54 años, resultó herido por un proyectil en su pierna derecha. Mientras los sicarios huían, la confusión y el llanto se apoderaron de los presentes. Ortiz fue trasladado de urgencia a un centro de salud, y la policía llegó y confirmó que don Olimpo ya no tenía signos vitales.