Tras once años de shows: Nacho Cheddar se despide de su personaje drag queen
El actor explica que los altos costos, la confusión de su identidad y su apuesta por la comunicación lo llevaron a cerrar esta etapa artística

El actor anunció por redes su despedida, ahora quiere enfocarse en su trabajo como reportero de BLN.
Tras once años interpretando a un personaje drag queen, el actor Nacho Cheddar (Ignacio Cuesta) decidió cerrar esa etapa artística de pelucas, maquillaje excesivo y vestuarios llamativos. Sus shows, asegura, dejaron de ser sostenibles tanto a nivel personal como profesional.
Uno de los principales motivos que lo llevó a alejarse del mundo drag fue el factor económico. Según explica, el alto costo del vestuario, que él mismo cosía o compraba, el maquillaje, las pelucas traídas del exterior y la producción visual dejó de ser rentable. En muchos casos, el gasto superaba las ganancias.
“Un body para una sola noche me costó 115 dólares y esa noche gané 120. Prácticamente nada”, contó. Para el artista, de 31 años, verse bien siempre fue una prioridad, incluso por encima del dinero, lo que terminó haciendo insostenible el trabajo.
Pérdida de identidad
Otro punto clave fue el impacto en su identidad personal. Nacho afirma sentirse y reconocerse como hombre, pero la percepción externa comenzó a afectarlo. “La gente ya me veía como chica”, explicó, algo que influyó tanto en su vida cotidiana como en sus relaciones.

Lo suyo es la televisión, algo para lo que nació, creció y se formó.
Mencionó que algunas parejas se alejaron porque no aceptaban su faceta drag, mientras que otras se acercaban únicamente interesadas en el personaje, no en el Nacho fuera del escenario.
"Un body para una sola noche me costó 115 dólares y esa noche gané 120"
También reveló situaciones que lo desgastaban física y emocionalmente, como la dificultad para ir al baño por las capas de ropa que usaba o el estrés constante de cumplir con presentaciones sin el tiempo necesario para ensayar. “A veces venía corriendo a Guayaquil desde Manta, donde se graba BLN, y no tenía tiempo para nada. Mis últimos shows los hice muy estresado, sin tiempo para ensayar ni revisar vestuario”.
A esto se sumó, dice, “el rechazo y la envidia dentro de la propia comunidad drag”, especialmente cuando empezó a tener más contratos. “Cuando no me vestía tan bien, todos me aplaudían. Cuando me empezó a ir bien en los shows, muchos me empezaron a odiar”, afirmó.
Ser el mejor
Nacho reconoce que no quería seguir encasillado. Así como no quiso ser solo “presentador de farándula”, tampoco desea que el drag cierre puertas a su verdadero objetivo profesional.

Durante once años fue parte del mundo drag, del que ahora se aleja.
Su retiro del arte drag coincide con un momento clave en su carrera como comunicador. Actualmente trabaja como reportero en BLN, espacio en el que ha encontrado una nueva pasión. “Mi meta no es solo cobrar un sueldo, sino convertirme en el mejor reportero de BLN de todos los tiempos”, aseguró.
Se proyecta creciendo en televisión, explorando formatos digitales e incluso, algún día, conduciendo un programa. “Amo la televisión. Nací, me crié y estudié para esto”. La primera persona que le dio la mano para hacer de drag queen fue Fernando Villarroel, durante los sketches de Puñetere.