“Andreína Lamota no actuó sola”: abogado de la familia revela nuevos detalles
El psiquiatra que la evaluó señala que la mujer que asesinó a su madre y es investigada por la muerte de su amiga presenta rasgos psicopáticos

En el segundo piso alto de esta casa residía Andreína Lamota. Aquí ocurrió el crimen de su madre.
“Creemos que Andreína no actuó sola. Existen cómplices. De acuerdo con la información extraída de su teléfono y lo señalado por un agente investigador, incluso se llegó a detener a su entonces pareja para investigarlo”, indicó el abogado Jorge Villisaca, representante de la familia de la sentenciada por el crimen de su madre e investigada por la muerte de su amiga Jennifer Banguera.
El jurista cuestionó el trabajo de la Policía en las investigaciones del asesinato de Martha Solís, hallada desmembrada en una lavadora en octubre de 2025, así como en la desaparición y muerte de Jennifer Banguera, en enero de 2022.
Según señaló, no se realizó una búsqueda exhaustiva en el departamento donde vivía la sentenciada con su madre, en Sauces 9, norte de Guayaquil. También criticó que hayan pasado más de cuatro años para identificar el cadáver hallado en una maleta el 26 de julio de 2022.
Andreína fue sentenciada a la pena máxima de 40 años de prisión el 20 de febrero de 2026. Actualmente permanece recluida en la cárcel de máxima seguridad La Roca.
“Desde el inicio hemos sido claros: no afirmamos si es culpable o inocente. Hemos colaborado con la Fiscalía para que se haga justicia. Si se determina su responsabilidad en la muerte de su amiga, debe ser sancionada conforme a la ley. Lo indignante es la demora en identificar el cuerpo, lo que prolongó el dolor de la familia, que no pudo darle sepultura a tiempo”, afirmó.
Añadió que el principal pedido es que se investigue a fondo y se identifique a todos los responsables. “Existe preocupación por la seguridad, ya que podrían estar involucradas personas cercanas. La familia vive con incertidumbre”, señaló.
El abogado también se refirió a la situación del papá de Andreína, quien mantenía una relación cercana con ella. “Ha perdido a su expareja y ahora a su hija, que se encuentra privada de libertad. Su estado de salud es preocupante”.

Andreína Lamota cumple con prisión por el crimen de su madre.
"Son personas que planifican y suelen actuar tras conflictos previos, como los que tuvo con su madre y su amigo”.
Por su parte, el psiquiatra Juan Montenegro, perito del Consejo de la Judicatura, quien evaluó a Andreína, explicó que la procesada presenta rasgos psicopáticos, caracterizados por planificación, frialdad, manipulación y ausencia de arrepentimiento, por lo que es imputable.
El especialista detalló que la procesada negó inicialmente el asesinato de su madre y solo lo admitió al ser confrontada con pruebas. En cuanto a la muerte de su amiga, ha rechazado reiteradamente su participación, lo que, según dijo, es coherente con su perfil psicológico.
La cal en el cuerpo
El cuerpo de Jennifer fue encontrado dentro de una maleta, amarrado de pies y manos y cubierto con cal. La Policía presume que Andreina habría utilizado este material para preservar el cadáver desde el día del crimen, que coincidiría con la fecha de su desaparición, hasta su hallazgo el 26 de julio, es decir, durante unos 200 días.
Montenegro, quien también es perito forense, explicó que la cal colocada en el cuerpo actuó como un agente preservante, ya que absorbió los líquidos y retrasó la descomposición. Esto permitió conservar características útiles para la identificación, no solo mediante ADN, sino también a través de huellas dactilares y rasgos anatómicos como estatura, contextura, color de piel, ojos o señas particulares como cicatrices y tatuajes.
Añadió que este proceso es similar a una deshidratación, lo que reduce los olores propios de la putrefacción y puede retardar aún más la descomposición. En ese sentido, considera probable que el cadáver haya permanecido oculto durante un periodo prolongado.

En las primeras pericias se hallaron archivos de Jeffrey Dahmer y Ted Bundy, asesinos seriales.
No obstante, subrayó la importancia de aplicar todos los recursos médico-legales desde el inicio. “Existe confusión entre criminalística y medicina legal. Muchas veces quienes dirigen estas áreas no tienen formación médica, lo que puede afectar los procedimientos”, concluyó.
Nuevas condenas no elevan la pena
El fiscal César Peña explicó que aunque una persona ya tenga una sentencia de 40 años por asesinato, puede ser investigada y juzgada por nuevos delitos similares que surjan posteriormente. En ese caso, se inicia un nuevo proceso penal independiente, que puede derivar en otra sentencia.
"No tendría derecho a medidas alternativas ni a reducciones de pena, según lo establecido por la Corte Constitucional”.
Sin embargo, aclaró que aunque se dicten varias condenas (por ejemplo, una por cada crimen), la legislación ecuatoriana establece un límite máximo de cumplimiento de pena de 40 años de prisión. Es decir, las sentencias se acumulan de forma teórica, pero en la práctica la persona no puede cumplir más de ese tiempo en la cárcel.
Agregó que en este tipo de delitos graves no aplican beneficios como reducción de pena por buena conducta u otras medidas alternativas, por lo que la persona deberá cumplir la condena completa.