El drama que rodeaba al empleado de supermercado asesinado en el norte de Guayaquil: la historia
El hombre de 23 años corrió unos 40 metros, pero fue perseguido por sus verdugos hasta un parque. Tenía siete meses trabajando para una cadena de alimentos

El cuerpo de Pedro Hidalgo Briones quedó en medio del césped del parque. La Policía acordonó la escena para realizar las pericias correspondientes.
Pedro Wilson Hidalgo Briones tenía siete meses trabajando para una cadena de supermercados y, en dos ocasiones, había logrado resistirse al robo de su motocicleta. Sin embargo, la noche de este lunes 27 de abril ya no intentaron arrebatarle el vehículo que había comprado a crédito; esta vez llegaron con la intención de matarlo. A tiros le quitaron la vida.
El hecho violento ocurrió a las 20:20 en la sexta etapa de la ciudadela Alborada, en el norte de Guayaquil, sector que forma parte del distrito Modelo, el cual contabiliza 21 crímenes desde el 1 de enero hasta el 28 de abril.
Su hermana relató a EXTRA que desconoce si Pedro había recibido amenazas, pero sí le había comentado sobre intentos de robo de la motocicleta, que era su medio de movilización.
Hidalgo Briones, de 23 años, no registraba antecedentes penales, pero sí un proceso por violencia intrafamiliar. Se desempeñaba como administrador de la sucursal, según informó la Policía.

Ayer aún había rastros del violento hecho en un parque de la Alborada.
“Antes estuvo en una sucursal en Colinas de la Alborada y ya intentaron robarle la moto hace dos meses. Hace 15 días me dijo que pensaba venderla porque era muy llamativa. Era su medio de transporte. Hoy en día es difícil tener algo. Él era el sustento de su casa y también ayudaba a mi madre. Tenía poco tiempo en este establecimiento. Tal vez no nos dijo nada para no preocuparnos”, comentó.
El segundo de tres hermanos
Pedro era el segundo de tres hermanos, el único varón, y tenía una hija que en julio próximo cumplirá dos años. Vivía en una ciudadela del norte de Guayaquil.
De acuerdo con información policial, tres delincuentes llegaron a bordo de una moto y se estacionaron fuera del negocio. Luego se dirigieron al guardia de seguridad, a quien intimidaron para que entregara su arma de fuego. Al responder que no tenía, le ordenaron lanzarse al piso.
En medio de esta situación, Pedro, que se encontraba en el área de bodega, habría observado lo ocurrido y salió corriendo por la puerta de empleados. Cruzó la calle, pero a unos 40 metros, en un parque frente al local, fue alcanzado por los atacantes, quienes le dispararon en múltiples ocasiones.
“El guardia indicó que lo obligaron a tirarse al suelo. En ese momento, uno de los trabajadores salió corriendo en dirección al parque”, detalló la Policía.
El cuerpo de la víctima, quien vestía su uniforme de trabajo, quedó tendido en el césped del parque, cerca de la vereda, bocarriba. Allí la policía recogió cinco vainas percutidas calibre 9 milímetros. Sin embargo, a la mañana siguiente aún se observaban varios casquillos en el lugar. La moto en la que se movilizaban los sicarios fue abandonada en la ciudadela Urdenor 1. (AEB)