SUSCRÍBETE
Diario Extra Ecuador

Familia baleada en Guayaquil por extorsionadores: se dedican a la venta de encebollado

Locales y comercios del sector donde ocurrió el ataque permanecen cerrados por temor. En la escena se levantaron cinco vainas percutidas calibre 9 milímetros

Locales cerrados tras el ataque armado en Pascuales.

Locales cerrados tras el ataque armado en Pascuales.Christian Vinueza

Anny Bazán
Publicado por

Creado:

Actualizado:

La mañana de este martes 3 de marzo, una familia fue víctima de un ataque armado en la cooperativa Assad Bucaram, ubicada en la parroquia Pascuales, en el norte de Guayaquil. El hecho violento generó alarma entre moradores y comerciantes del sector, quienes aseguran vivir bajo constantes amenazas de extorsionadores.

(Te puede interesar: Joven fue asesinado a tiros en el barrio Cuba, sur de Guayaquil: ¿quién es la víctima?)

De acuerdo con información recabada en el lugar, sujetos armados llegaron hasta el sitio y dispararon contra las víctimas, quienes presuntamente eran blanco de extorsiones. Los delincuentes les habrían exigido pagos económicos a cambio de permitirles continuar con sus actividades laborales.

La familia se dedicaba a la venta ambulante de encebollado en la vía pública, actividad que realizaban diariamente para sostener su hogar.

Madre e hijo baleados

Producto del atentado resultaron heridos una mujer y su hijo, de 22 años. Según versiones preliminares, el joven intentó proteger a su madre en el momento del ataque, por lo que ambos fueron alcanzados por las balas. Los afectados fueron trasladados a una casa de salud cercana, donde permanecen bajo atención médica.

Personal de la Policía Nacional acudió al sitio para realizar las primeras investigaciones y levantó cinco indicios balísticos calibre 9 milímetros. Testigos señalaron que los atacantes se movilizaban en motocicletas y huyeron del lugar inmediatamente después de efectuar los disparos.

La zona del ataque armado, en Pascuales.

La zona del ataque armado, en Pascuales.Christian Vinueza

Comerciantes de la zona indicaron que varios negocios han sido víctimas de extorsión en los últimos meses, situación que ha generado miedo e incertidumbre entre los trabajadores. Tras el ataque armado, la mayoría de locales decidió cerrar sus puertas como medida preventiva.

tracking