Vecinos de la calle Panamá denuncian desorden y daños tras eventos nocturnos
Residentes denuncian daños en esculturas y falta de seguridad, mientras el Cabildo anuncia más controles y un rediseño de las actividades nocturnas.

El Municipio de Guayaquil aplicará correctivos para mantener el control durante sus shows artísticos de fin de semana, en este sector del centro de la urbe.
“Esto se agravó por la falta de educación de las personas”, coinciden residentes de las calles Panamá y Pedro Carbo, entre Manuel de Luzárraga e Imbabura, por el desorden que se registró antes y durante eventos privados y públicos realizados entre los viernes y sábados de noviembre de 2025 y enero de 2026.
Durante un recorrido efectuado por EXTRA se constató que varias luces de las esculturas ubicadas en las calles Manuel de Luzárraga e Imbabura están dañadas. La denuncia ciudadana generó la reacción del alcalde Aquiles Álvarez.
“Si esto continúa así en la Panamá, tocará suspender las actividades que buscan generar vida y diversión nocturna en un sector que, a partir de las 17:00, antes permanecía apagado”, publicó Álvarez en redes sociales.
“No se cuida la ciudad. ¿Cómo es posible que haya gente que venga a dañar los adoquines y las luces? Porque no solo son los farreros. También hay recicladores que, en la madrugada, causan estos perjuicios. Es realmente una pena”, añadió.
Vecinos aseguran que estos problemas no son nuevos. Andrés, quien prefirió el anonimato, recordó que antes de la pandemia ya se registraban conductas similares.
“Antes del covid-19, la gente que salía ebria de bares y discotecas se orinaba en los portales, en las esquinas y en las jardineras. Esa imprudencia ya existía, pero han pasado cinco años y la mala conducta continúa”, lamenta.

Las luces de los monumentos fueron arrancadas y en su lugar aparecieron botellas de cerveza.
Raúl Silva, de 70 años, quien camina en la mañana por este sector hacia el Malecón 2000, indica que en diciembre observó botellas de licor regadas por las calles Panamá e Imbabura.
“Por las noches se ve muchísima gente y apenas entre ocho y trece metropolitanos y policías. ¿Cómo puede haber tan poca seguridad para tantas personas? Eso debe mejorar con rondas más frecuentes”, opina.
Héctor, otro residente, pide mayor control en el parque que conecta las calles Manuel de Luzárraga e Imbabura. “Los eventos son en la Imbabura, pero la gente se pasa al parque, hace escándalo y se orina ahí. También se ha visto a personas sospechosas merodeando”, advierte.
A hacer correctivos
Tahiz Panus, directora de Turismo y Eventos del Municipio, aseguró que ya se analizan correctivos. “Hasta ahora tenemos 33 personas a cargo de la seguridad, pero esa cifra se incrementará de acuerdo con cada evento. Además, contamos con cámaras de videovigilancia”, explica.
Agrega que en los últimos tres fines de semana los actos, realizados de 19:00 a 23:00, concluyeron sin mayores novedades.
“Se está haciendo un trabajo de hormiga con la comunidad, a través de mensajes del Municipio para promover la buena convivencia y mejorar el comportamiento en estos actos públicos”, sostiene.
Reformulación y rediseño
Por su parte, Ana Rivas, gestora cultural de Conciencia Positiva, reconoce fallas en los controles. “Con las fiestas ‘Baila la Calle’ esperábamos 500 personas en el primer evento, pero llegaron 1.000. Y en otros actos se superaron las 3.000, aquello complicó todo”.
Admite que “no se controló adecuadamente el ingreso de alcohol” y que el objetivo se desvirtuó. “Entiendo que el Municipio está en un proceso de reformulación y rediseño para activar de manera más coherente y sostenible la calle Panamá. Eso es un buen paso”, concluye.