SUSCRÍBETE
Diario Extra Ecuador

Caso Andreína Lamota: ¿Quién es la nueva víctima que le apareció?

El hallazgo del cuerpo de Jeniffer Banguera reabre el caso vinculado a Andreína Lamota, sentenciada por el crimen de su madre en Guayaquil.

Andreína (d) junto a su amiga desaparecida, Jennifer Banguera.

Andreína (d) junto a su amiga desaparecida, Jennifer Banguera.Archivo

Roberto Gustavo Espinoza Mogro

Creado:

Actualizado:

Lo que empezó como una desaparición rodeada de dudas terminó convirtiéndose en una historia escalofriante que vuelve a sacudir a Guayaquil.

Jennifer Juliana Banguera ya no está desaparecida. Su historia tuvo el peor final: su cuerpo fue identificado casi cuatro años después de haber sido abandonado, envuelto en fundas y oculto con cal, en plena vía pública del norte de la ciudad.

El hallazgo ocurrió la madrugada del 26 de julio de 2022, junto al redondel de Sauces 9. En ese entonces, nadie sabía quién era la víctima. Hoy, la respuesta golpea con fuerza: se trataba de la joven que, meses antes, había sido vista por última vez en casa de su mejor amiga.

Esa amiga no es cualquier nombre. Es Andreína L., la mujer sentenciada a 40 años de prisión por asesinar y desmembrar a su propia madre en un caso que ya había estremecido al país.

Mensajes que nunca convencieron

La desaparición de Banguera fue denunciada el 8 de enero de 2022. Un día antes, su madre la dejó en la vivienda de Andreína, en Sauces. Desde entonces, solo recibió mensajes extraños desde el celular de su hija, donde supuestamente decía que se había ido a trabajar a Salitre.

Pero algo no cuadraba. La familia siempre sospechó que esos textos no eran reales.

El tiempo pasó sin respuestas… hasta que el nombre de Lamota volvió a encender las alarmas.

Un cadáver olvidado… y una verdad que emerge

Aquel cuerpo hallado en 2022 estaba maniatado, dentro de una maleta negra y cubierto con cal. Ni siquiera se pudo determinar en ese momento si era hombre o mujer.

Fue un reciclador quien, entre la basura, hizo el macabro descubrimiento.

Durante años, ese caso quedó archivado como un NN. Pero las investigaciones dieron un giro cuando las autoridades cruzaron información con la desaparición de Banguera.

Las pruebas genéticas no dejaron dudas: el ADN coincidió en un 99,99 % con el de su madre.

El círculo se cierra… pero abre otra investigación

Jennifer no era una desconocida en la vida de Lamota. Era su mejor amiga. Y fue vista por última vez entrando a la misma casa donde, meses después, se descubriría otro crimen brutal.

Hoy, Lamota cumple la pena máxima en la cárcel de máxima seguridad La Roca. Sin embargo, su nombre vuelve a estar en el centro de otra posible historia de muerte.

La Fiscalía no cierra el caso. Por el contrario, abre una nueva línea de investigación para determinar si la mujer también estaría detrás del asesinato de su amiga.

tracking