SUSCRÍBETE
Diario Extra Ecuador

Iglesia interviene en crisis Ecuador-Colombia con viacrucis en puente fronterizo

El acto religioso se realizará tras la reapertura de la frontera, marcada por aranceles, cierre comercial y tensiones diplomáticas entre ambos países.

La Iglesia busca calmar la tensión tras la guerra comercial, el cierre fronterizo y el incidente de la bomba que elevó el conflicto entre Noboa y Petro.

La Iglesia busca calmar la tensión tras la guerra comercial, el cierre fronterizo y el incidente de la bomba que elevó el conflicto entre Noboa y Petro.Archivo

Roberto Gustavo Espinoza Mogro

Creado:

Actualizado:

En medio de la crisis comercial que tiene al rojo vivo la relación entre Ecuador y Colombia, la Iglesia decidió meterse en el conflicto… pero con oración.

Este viernes, las diócesis de Tulcán e Ipiales realizarán un viacrucis en pleno puente fronterizo, en un acto simbólico que busca calmar los ánimos en una zona golpeada por el cierre comercial, la desconfianza y la tensión binacional.

El evento, denominado “Caminos de dolor, dignidad y esperanza en la frontera colombo-ecuatoriana”, no es casualidad: llega justo después de casi tres semanas de bloqueo que paralizaron el comercio y afectaron a miles de familias.

“Un momento muy difícil”

El obispo de Ipiales, José Saúl Grisales, fue claro: la situación es crítica.

Según dijo, la intención es abrir un espacio de diálogo en medio del conflicto y pedir que el sufrimiento acumulado en la frontera encuentre una salida pacífica.

“Estamos viviendo un momento muy complejo”, advirtió, dejando entrever que incluso la Iglesia evalúa otras acciones, aunque por ahora prefieren mantenerlas en reserva, publica la agencia de noticias EFE.

Frontera reabierta, pero tensión viva

El viacrucis se realizará apenas horas después de la reapertura del paso fronterizo, que permaneció cerrado durante 19 días como protesta por la guerra comercial entre ambos países. Aunque el tránsito volvió, el ambiente sigue tenso.

Hace pocos días, las conferencias episcopales de Ecuador y Colombia ya habían lanzado un llamado urgente a los gobiernos para frenar el conflicto y buscar soluciones antes de que la situación empeore.

Millones en juego

La pelea no es menor: Ecuador y Colombia mueven cerca de 2.800 millones de dólares en comercio bilateral cada año.

Pero la balanza no favorece a Ecuador, que arrastra un déficit cercano a los 900 millones.

Y ahora, con aranceles que llegaron hasta el 50 % y restricciones a productos clave como el arroz y el banano, el golpe económico se siente con fuerza, especialmente en las zonas fronterizas.

De los aranceles a las bombas

Lo que empezó como una guerra comercial escaló rápidamente.

El presidente Daniel Noboa acusó a Colombia de no controlar el narcotráfico en la frontera, mientras que el gobierno de Gustavo Petro respondió con medidas similares.

Pero la tensión subió aún más cuando apareció una bomba sin explotar en territorio colombiano, presuntamente vinculada a un operativo militar ecuatoriano.

Petro denunció un bombardeo, lo que encendió las alarmas diplomáticas. Sin embargo, una comisión binacional descartó el ataque directo: la hipótesis apunta a que el explosivo rebotó tras no detonar en suelo ecuatoriano.

¿Se baja la temperatura?

En medio de este escenario, ambos gobiernos dieron una señal de distensión esta semana.

Acordaron trabajar juntos en seguridad fronteriza para combatir el narcotráfico y el crimen organizado, además de buscar una salida integral al conflicto comercial.

Mientras tanto, en el puente internacional, la fe intentará hacer lo que la política aún no logra: tender un camino de reconciliación.

tracking