A un mes de guerra en Irán: con el temor del barril de petróleo a $ 200 y menos certezas para Trump
El conflicto que EE.UU. prometió corto se alarga, deja muertos, dispara el petróleo y abre la puerta a una posible invasión terrestre.

Miles de personas han dejado sus hogares luego de los ataque a los barrios de Teherán, Irán.
Se cumple un mes desde que estalló la guerra en Irán y lo que Washington vendió como una operación rápida hoy se convierte en un conflicto cada vez más incierto, caro y peligroso para el mundo.
El 28 de febrero marcó el inicio del fuego. Apenas horas después de un intento de diálogo en Ginebra sobre el programa nuclear iraní, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque sorpresa de gran escala: misiles Tomahawk, bombarderos B-2, B-1 y B-52, además de centenares de cazas israelíes, golpearon objetivos militares y gubernamentales en Irán, publica la agencia de noticias EFE.
Desde la Casa Blanca se justificó la ofensiva como una acción “preventiva” ante una supuesta amenaza nuclear inminente. Según distintas voces del gabinete de Donald Trump, Irán estaba a días —o muy cerca— de desarrollar una bomba atómica.
Trump prometió una guerra corta. Dijo que sería una operación “limitada” para destruir capacidades militares y nucleares iraníes. Incluso llamó al pueblo iraní a “tomar el control de su Gobierno”. Pero la realidad dio un giro brutal.
Mundo
Trump da ultimátum a Irán hasta el 6 de abril: “Reabran el estrecho de Ormuz o habrá consecuencias”
Roberto Gustavo Espinoza Mogro
Golpe al corazón del régimen iraní
Un día después de los ataques, Irán confirmó un hecho que sacudió al mundo: el líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, murió tras un bombardeo contra el complejo donde residía junto a parte de su familia.
Lejos de debilitar la respuesta iraní, el ataque desató una escalada. Misiles y drones comenzaron a impactar en objetivos vinculados a Estados Unidos en distintos países de la región.
En los primeros días, el Pentágono insistía en que no habría invasión terrestre. Hablaba de ataques “quirúrgicos” y de alta precisión. Pero el discurso empezó a cambiar.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, espera llegar a un acuerdo con Irán para poner fin al conflicto.
De guerra exprés a conflicto sin calendario claro
Trump pasó de hablar de una operación de pocos días a admitir que podría durar “cuatro o cinco semanas… o más”.
Hoy, con al menos 13 militares estadounidenses muertos, el mensaje es contradictorio: por un lado asegura que la misión está cerca de cumplirse, pero por otro deja abierta la puerta a nuevas acciones, incluso una intervención terrestre. La guerra se alarga… y la presión crece.
Ormuz: el cuello de botella que sacude al mundo
El mayor problema no está solo en el campo de batalla, sino en el estrecho de Ormuz, punto clave por donde pasa gran parte del petróleo mundial.
Los bloqueos parciales de Irán han disparado las alarmas globales.
El precio del petróleo ya sube entre un 30 % y 50 %, y el temor es que el barril llegue a los 200 dólares. De ser así, el impacto sería devastador para la economía mundial.
Para empeorar el escenario, los aliados de la OTAN han evitado involucrarse plenamente. Se negaron a enviar buques para asegurar la zona, evidenciando una fuerte fractura con Washington.

Un grupo de personas hace fila en una tienda de generadores eléctricos en la calle Saadi, en Teherán, ante el temor de una crisis energética.
Más tropas, más dinero… y más dudas
Ante la crisis, el Pentágono ha movilizado miles de soldados hacia Oriente Medio y anunció que pedirá 200.000 millones de dólares adicionales al Congreso para sostener la operación. Mientras tanto, surge otra preocupación: el desgaste militar.
Estados Unidos ha lanzado más de 850 misiles Tomahawk en apenas un mes, una cifra que equivale a varios años de producción. La capacidad de reposición empieza a generar dudas.
Mundo
Israel mató al comandante Alireza Tangsiri de Irán y sube la tensión en el estrecho de Ormuz
Roberto Gustavo Espinoza Mogro
Trump se juega su futuro político
El conflicto llega en el peor momento para Donald Trump. Con las elecciones de medio mandato en noviembre, el desenlace de esta guerra podría definir su legado.
La presión interna crece. Los estadounidenses ya sienten el impacto económico, especialmente en el precio de la energía.
Trump lanzó un ultimátum: amenazó con destruir centrales eléctricas iraníes si no se garantiza el paso en Ormuz. Primero dio dos días, luego cinco, y ahora extendió el plazo hasta el 6 de abril. Señal de que la situación no está bajo control.

Un hombre llora frente a un edificio residencial en Teherán que fue alcanzado de madrugada en un ataque de Estados Unidos e Israel.
Un final incierto
La Casa Blanca ha reprogramado la visita de Trump a China para mayo, lo que sugiere que Washington espera tener resuelto el conflicto para entonces.
Pero sobre el terreno, la realidad es otra: la guerra sigue abierta, sin un final claro y con el riesgo de escalar aún más.
Lo que empezó como una operación relámpago hoy amenaza con convertirse en un problema global.