Opinión
Desde la redacción: Basta de ser sus tontos útiles
La campaña política se asemeja cada vez más a una feria de baratijas en la que los candidatos ofrecen hasta lo que no tienen. Da vergüenza ajena escuchar promesas vanas y evidentemente irrealizables, como satisfacer a mediano plazo la demanda laboral d
La campaña política se asemeja cada vez más a una feria de baratijas en la que los candidatos ofrecen hasta lo que no tienen. Da vergüenza ajena escuchar promesas vanas y evidentemente irrealizables, como satisfacer a mediano plazo la demanda laboral de miles de ecuatorianos que en la actualidad sobreviven con lo poco que les queda. Hasta ahora, ninguno ha dicho cómo logrará lo que pregona, porque suena lindo que nos ofrezcan miles de plazas de trabajo, pero jamás sabremos cuál será el mecanismo para conseguirlo. Siempre nos han dicho que nos darán el oro y el moro, pero a la hora del té, naranjas. Es que cuando llegan a Carondelet se narcotizan, se olvidan de todo lo que ofrecieron en campaña. Finalmente solo somos una vía para que logren sus propios fines, porque para ellos en eso radica la democracia. Es tan obvio que no están conectados con la realidad nacional, que los postulantes a la Asamblea, ignorando para qué sirve el Poder Legislativo, se llenan la boca diciendo que nos darán salud y educación, cuando esa no es su función. Otros van más allá y con audacia declaran que serán los ‘ojos secos’ de la política, es decir los sapos, los ‘corre, ve y dile’, según el argot popular. No señores, no queremos más ‘ojos secos’ en la administración del Estado. Necesitamos gente honesta que quiera enrumbar el barco, con ideas claras, que respete las libertades de expresión, prensa y pensamiento, que no se lleve la plata y después se declare perseguido político, que nos garantice transparencia, porque para eso les pagamos el sueldo. Basta de ser tontos útiles. Exijamos respuestas concretas a quienes nos quieren gobernar, y si no las dan, que busquen a otro a quien verle la cara.