Editorial: Crecen los edificios y los problemas
Y es que crecer por crecer no es avanzar. ¿De qué sirve levantar más edificios si se pierde la seguridad y la calidad de vida?

El nororiente de Quito crece sin freno.
El nororiente de Quito ya no es el mismo de antes. Donde había calma, ahora sobran edificios, negocios y movimiento. El crecimiento en Tumbaco y Cumbayá va a toda máquina. Sin embargo, no todo lo que brilla es progreso.
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Porque mientras el billete y las construcciones avanzan, también crecen los problemas: casas levantadas al borde de laderas, quebradas hechas un basurero y desorden fuera de locales nocturnos que tienen a más de uno con los pelos de punta. El desarrollo llegó… pero el control se quedó atrás.
Aunque el Municipio capitalino hace operativos y atiende quejas, en la práctica no alcanza. Y eso se nota cuando hay derrumbes, crecidas o hechos violentos que rompen la tranquilidad de quienes viven en la zona.
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Karla Pérez
El valle sigue siendo atractivo, sí, pero así como va podría dejar de serlo. Aquí no se trata de frenar el crecimiento, sino de ponerle reglas claras. Porque si no hay control, el mismo boom que hoy vende puede terminar pasándoles factura a todos los quiteños.
Y es que crecer por crecer no es avanzar. ¿De qué sirve levantar más edificios si se pierde la seguridad y la calidad de vida? El verdadero desarrollo no solo se mide en cemento, sino en orden, respeto y planificación.