Opinión
Editorial: Exceso de lluvias y largas sequías
La actual temporada invernal en el Ecuador está determinada por la presencia de la caliente corriente de El Niño en nuestras costas.
La actual temporada invernal en el Ecuador está determinada por la presencia de la caliente corriente de El Niño en nuestras costas, que provoca las precipitaciones pluviales, y sustituye a la fría corriente de Humboldt en el llamado verano.
Este año la intensidad de las lluvias está bastante fuerte, al punto de que las zonas citadinas de varias provincias costeras se han visto inundadas provocando daños materiales y que cientos de familias de los sectores suburbanos hayan perdido sus precarias viviendas.
En el agro costeño, los campesinos han sufrido la pérdida de extensas zonas de cultivos.
Sin embargo, se da la paradoja de que, por deficiencias en el manejo de la administración municipal, en ciertos cantones litoralenses la población sufre por la escasez o el mal servicio en el suministro del agua potable en verano; y que, sin embargo, en estos meses lluviosos deba soportar el exceso del líquido vital como, por ejemplo, está ocurriendo en Durán, en la vecina orilla de Guayaquil.
En nuestra capital, situada en zona montañosa y fría, la intensidad pluvial y el granizo han causado graves problemas en la circulación vial.
Hay, pues que, con tiempo, para el futuro, asumir precauciones que sirvan para atenuar los efectos de las lluvias invernales en nuestro país.