Opinión
Opinión: La importancia de la profesión de maestro
Quiero ser uno de los primeros en rendir homenaje a ese ser extraordinario que promueve la ciencia, la cultura, el arte y la intelectualidad, la profesión más importante es ser maestro, ya que se constituye en el forjador de todas las profesiones. El profesor que llega a superarse es por la inspiración que le ha otorgado su querido maestro. Por eso quiero dedicarle un fragmento de su himno: “gratitud al maestro que alumbra nuestras vidas y las llena de estrellas” (...)
El maestro en su tarea de forjar nuevos valores para la sociedad se convierte en el escultor de moral; el pintor que llena de colores nuestra vida, el abogado que me enseñó a defender, el poeta que me dio ritmo y rima, definitivamente el maestro que me enseñó todo lo que sé.
Los educadores saben que no es una carrera para vivir cómodamente, sino para alcanzar la felicidad y templar el alma.
Los maestros que están iniciando su etapa profesional deben tener en cuenta que el objeto de educación es formar seres aptos para gobernarse a sí mismos, y no para ser gobernados por los demás.
Los principios que rigen la educación se predican con el ejemplo. Gracias a los maestros aprendimos a mantener la comprensión, cerebro y manos. Es decir, lo intelectual y lo manual con lo cual uno sale adelante porque solo triunfa quien tiene confianza en sí mismo. Y si algún día nos caemos, nos levantamos con el principio de que no hemos perdido, sino que hemos aprendido. Quiero insistir en esta frase: “El objeto más noble que puede ocupar el maestro es ilustrar a los semejantes”. (Simón Bolívar). La educación es una inversión que rendirá frutos a su favor y de la sociedad ecuatoriana.