Opinión
Prohibido olvidar las hazañas de ciertos “sabidos”...
El 9 de Octubre, en que Guayaquil inició su independencia del dominio español, está “de la ceja al ojo”; como se dice. Fue el grito independentista que 2 años después culminó en la victoria del Pichincha.
Pero preguntémonos con la mano en el pecho: ¿en verdad somos libres e independientes? No para hacer lo que nos dé la gana, sino para respetar derechos y proyectos. El lector tiene la respuesta.
Siempre aparecen los “predestinados” que se sienten con derecho a imponer su voluntad, no solo en una ciudad tal, sino en todo el país. El más reciente ejemplo está a la vista: A pretexto de una revolución ciudadana se endeudó al país con miles de millones de dólares para supuestas obras que, de haberse convertido en algo real, hoy seríamos una nación en franco desarrollo y no endeudados con obras inconclusas o mal hechas que solo han servido para que unos cuantos “sabidos” se llenen los bolsillos...
Se debe repartir gratuitamente algún tónico para que la memoria recuerde siempre las “hazañas” cometidas por un grupo que ha superado récords de corrupción en una revolución ciudadana. ¡Prohibido olvidar!
Somos dados al olvido y al quemeimportismo. Pero sí conviene remarcar las “maravillas” en finanzas para beneficio personal o grupal a pretexto de cambios que han desembocado en desesperación para el pueblo.
Guayaquil es un ejemplo de lo que se puede y se debe hacer en bien de la comunidad.