Desconfianza en la Policía
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Opinión

Desconfianza en la Policía

Lo restriegan una y otra vez en redes sociales y lo reafirma la ciudadanía en las calles: ya no se puede confiar ni en la Policía. Ni en los policías, para ser precisos.

Aunque las quejas y cuestionamientos apuntan al actuar de ciertos elementos, esto hace que el golpe lo reciba toda la institución y, por tanto, la imagen de la entidad encargada de velar por la seguridad de los ecuatorianos se vaya al piso. Al carajo, como se suele decir comúnmente.

Dos casos concretos en los últimos días han manchado la imagen de la institución: el uno, en Guayaquil, donde dos policías (uno de ellos uniformado, incluso) y un exagente fueron detenidos en un intento de robo a un local del centro; el otro, la desaparición de María Belén Bernal en la Escuela de Policía de Quito y el cómo dejaron escapar al principal sospechoso, su esposo, instructor de policía.