Una guerra que acorrala a Quito

Exclusivo
Opinión

Una guerra que acorrala a Quito

La guerra entre organizaciones narcodelictivas y pandillas se ejecuta entre el susurro y la denuncia. Los asesinatos de los líderes de los Vatos Locos y Latin Kings, en Quito, han expuesto la presión de las grandes mafias hacia las bandas localizadas por dos razones:ganar poder en territorio y controlar el tráfico de drogas. Desde lejos, la Policía mira expectante a esta batalla silenciosa que no es tan aislada como parece. Pone en riesgo a la capital. Con la muerte de las cabezas de estos grupos juveniles salen a flote las disputas internas. Toman bandos diferentes. Y eso, al final del día, se traduce en más crímenes, en redes captadas para el sicariato y la seguridad del cargamento de estupefacientes, como ya ha pasado en otras provincias. ¡Es momento de actuar!

¿La Policía hace un buen trabajo contra las bandas?

“La fuerza pública debe tener más poder para actuar, aunque también considero que se debe depurar a los malos elementos”, Ángeles rodríguez, bióloga marina.

“Es impactante cómo las bandas se adueñan de la ciudad con violencia. Es preocupante que las autoridades no tomen la importancia necesaria”, Katherine Carrera, universitaria.