SUSCRÍBETE
Diario Extra Ecuador

Propaganda con micrófono: cuando el periodismo renuncia al rigor y sirve al poder

Cuando medios dejan de contrastar y verificar la información, pierden credibilidad y se convierten en altavoces del poder, debilitando la confianza ciudadana

Recreación: periodista ante micrófonos mientras manos anónimas le ofrecen dinero en una sala de redacción.

Recreación: periodista ante micrófonos mientras manos anónimas le ofrecen dinero en una sala de redacción.ChatGPT

Creado:

Actualizado:

El periodismo existe para informar con rigor, con datos investigados, contrastados y verificados. Pero cuando un medio de comunicación se presta para repetir versiones dudosas, infladas o simplemente fabricadas, se dispara al pie. Deja de hacer periodismo y empieza a hacer mandados.

Un diario, una radio o un canal no están para hacer eco de chismes ni para amplificar lo que le conviene a un grupo de poder. No son parlantes de intereses ajenos. Son —o deberían ser— espacios de servicio público.

La credibilidad no se compra ni se improvisa. Se construye todos los días, con independencia, criterio y ética. Y basta una mala decisión para echarla por la borda. Convertir una redacción en una fábrica de tendencias o en una bodega de troles es dinamitar lo más valioso que tiene cualquier medio: su nombre. La reputación cuesta años levantarla y minutos perderla.

El buen periodismo alimenta la confianza de la gente.

El buen periodismo alimenta la confianza de la gente.Canva

Aquí no se trata solo de una noticia mal contada. Lo que se erosiona es algo mucho más grande: la confianza de la gente. Y sin confianza, el vínculo con los ciudadanos se rompe. Cuando un medio se arrodilla ante el poder, deja de ser vigilante y se convierte en vocero. Ya no fiscaliza, ya no cuestiona, ya no incomoda. Solo repite. Y el periodismo que no incomoda, que no contrasta, que no verifica, simplemente no es periodismo. Es propaganda con micrófono.

tracking