Caso Anthony Jaya: la hipótesis de "bandas imitadores” detrás de la violencia extrema
El caso ha conmocionado al país y se investiga como secuestro extorsivo. Una experta considera que los responsables serían imitadores de carteles.

El joven era estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad Central.
Serían 14 sujetos, entre extranjeros y ecuatorianos, quienes ejecutaron el brutal asesinato de Anthony Jaya, un joven universitario de 24 años. Ellos, según las indagaciones policiales, integrarían el grupo de delincuencia organizada Los Lobos.
La forma en la que Anthony fue secuestrado, asesinado y mutilado alarmó a la ciudadanía y provocó que su familia se fuera del país por temor a represalias, desde donde exigen justicia y celeridad en la investigación del caso.
Así ocurrió el crimen
La víctima fue secuestrada el 7 de enero del 2026, en la avenida Colón, en el norte de Quito. Horas más tarde, sus familiares recibieron llamadas y mensajes extorsivos en los que pedían 200 mil dólares por su liberación, en menos de dos horas.

El joven era muy querido por sus compañeros de universidad.
Durante el transcurso de ese tiempo, según un allegado de Anthony, los criminales les enviaron mensajes de audio por la aplicación WhatsApp en los que se escuchaba a la víctima que les rogaba para que consiguieran el dinero. Incluso, les habría dicho que hicieran un préstamo para reunirlo.
Violencia extrema
Luego, la familia de la víctima recibió una serie de videos en los que, al menos, 8 sujetos con pasamontañas apuñalaban, disparaban con armas de fuego y cercenaban las extremidades del universitario.
El 9 de enero hallaron su cuerpo desmembrado en una vía de tercer orden de Guamaní, en el sur de Quito. Le faltaba un brazo y una mano.
Tres días después, a pocas cuadras de allí, hubo un enfrentamiento entre policías y presuntos miembros de Los Lobos. Los criminales viajaban en la camioneta en la que secuestraron a Anthony y en esta encontraron parte de sus tarjetas de crédito, su brazo y uno de sus dedos cercenados.

Este es el menor de edad retenido por el crimen del universitario.
Dentro de las evidencias que la Policía tiene del caso, constan varios videos de la captura y ejecución de Anthony. Además, hasta el cierre de esta edición, existían tres menores de edad aislados, quienes son investigados por el crimen. Todos, al parecer, pueden ser vistos en las secuencias del cometimiento del brutal asesinato.
Peligro en Quito
Un pariente de la víctima contó a EXTRA que su familia busca limpiar el nombre de su hermano porque, según ellos, él no pertenecía a alguna banda ni cometió delitos. “Fue una víctima más de la delincuencia organizada”.
Ana Minga, perfiladora criminal, asegura que, por como sucedieron las cosas, el caso no se trataría de una extorsión. Añade que, si fuera así, muchos aspectos no concordarían con este delito, como las escenas del crimen, el tiempo que los secuestradores dieron a la familia para el pago, la cantidad de dinero, la extrema violencia y la grabación de contenido explícito.

En esta camioneta habrían secuestrado al joven universitario.
Para la experta, la intención de los victimarios era asesinar a Anthony y perturbar a su familia. Este tipo de escenarios, a su criterio, respondería a un fenómeno dentro de la dinámica criminal: los imitadores.
Minga indica que son estructuras improvisadas que, por un lado, quieren causar temor en la sociedad o a otras bandas cometiendo actos con extrema violencia. Por otro lado, quieren parecerse a carteles poderosos e imitan sus actos.
La particularidad de estas agrupaciones, según la experta, es que al ser improvisadas son torpes y sus crímenes se vuelven más brutales y se salen de control.