Muerte de capitán de policía y su esposa: su familia pide investigar agravante por embriaguez
Sostienen que existen elementos para investigar una presunta agravante por embriaguez del conductor involucrado. Dos niños siguen hospitalizados.

Josselin, hermana de la mujer fallecida, pide justicia por el caso.
La muerte del capitán de Policía Leonardo Marcalla y de su esposa, Consuelo Garcés, en un siniestro de tránsito ocurrido el 1 de marzo de 2026, sigue causando dolor e indignación entre sus familiares.
La pareja regresaba de Ambato a Quito junto con sus dos hijos cuando el vehículo en el que se movilizaban fue impactado de frente. Ambos fallecieron de forma inmediata, mientras que los niños resultaron heridos y continúan hospitalizados.
Pedido familiar
La familia pide que el caso no se cierre con un procedimiento abreviado, pues, al parecer, desde la Fiscalía no tendrían elementos para demostrar que el implicado estaba en estado etílico.
Además, según el expediente al que EXTRA tuvo acceso, hoy, el sospechoso tiene que rendir una versión y firmar el acta de esta figura legal.

El capitán de Policía y su pareja eran muy queridos por sus familiares.
Por su parte, el abogado de la familia, Diego Marcalla, considera que existen suficientes elementos para investigar al sospechoso por dicha conducta agravada, lo que representaría una pena mayor.
Según el jurista, el procesado está detenido y busca acogerse a esa figura legal porque reduciría notablemente la sanción. Advirtió que, si el caso se resuelve mediante procedimiento abreviado bajo la figura de muerte culposa, la pena podría ir de tres a cinco años de cárcel.
En cambio, sostiene que, si se logra probar la agravante por embriaguez, la sanción podría elevarse de diez a doce años.
Drama familiar
Josselin Garcés, hermana de Consuelo, relató que la pareja viajaba de madrugada porque debía volver a Quito para continuar con las actividades de su negocio de comida rápida.

Los hijos de la pareja permanecen en el Hospital Baca Ortiz.
Ella sostiene que el otro vehículo circulaba a gran velocidad y que el impacto fue tan fuerte que lanzó el carro de las víctimas de un carril a otro.
La situación de los niños ha afectado aún más a la familia. Uno de los menores, de 10 años, sufrió fracturas en la columna, uno de los brazos y una pierna, mientras que el más pequeño, de 5, presentó fractura en la mandíbula y otras complicaciones que retrasaron una intervención. Ambos permanecen bajo seguimiento médico y también recibirán acompañamiento psicológico.
La polémica
El punto clave es si el chofer conducía bajo los efectos del alcohol. La familia asegura que se negó a practicarse la prueba de alcoholemia.
Además, el abogado Marcalla aseguró que el expediente recoge indicios de que el sospechoso tenía aliento a licor, advertido tanto por policías como por la doctora que lo atendió en emergencias.

"El fiscal ya autoriza la suscripción del procedimiento abreviado sin conocer todos los elementos que se están investigando”. Diego Marcalla, abogado de la familia
Marcalla cuestionó que Fiscalía tramite el caso sin considerar, según su postura, todos los elementos que podrían sustentar una agravante.
También afirmó que existe una grabación que aún debe ser incorporada al proceso y que, a su criterio, podría reforzar la tesis de que el implicado estaba borracho.
Por eso pidió la recusación del fiscal y pretende presentar una acusación particular, al considerar que hubo falta de objetividad en el manejo de la causa.
Los allegados de la pareja insisten en que aceptar una salida rápida en este momento sería dejar en la impunidad la muerte de dos padres de familia y el dolor de sus hijos.