Los guayaquileños tienen acento neutro: ¿mito o verdad?

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Los guayaquileños tienen acento neutro: ¿mito o verdad?

Hablar nítidamente y sin acento es un reto que aunque se ha relacionado más con limeños, bogotanos o hasta quiteños, también podría ser un talento guayaco oculto. ¿Será posible hablar sin acento?

El acento neutro tiene páginas y páginas de referencias en Google. Hay tutoriales, manuales , telenovelas y cualquier consejito para ayudar a hablar un castellano de película, porque al final eso es el español neutro: un estilo comercial. ¡Hablo neutro, hablo como una estrella!

Y, es por esa razón, que Eliana Gonzales miembro de la Lengua Peruana de la Lengua, entrevistada por BBC Mundo, dijo que ese dichoso acento “es una construcción artificial, no es natural”. En definitiva, nació de una necesidad y esta fue la forma en que lo bautizaron.

Sin embargo, para Efraín Luna el español neutro sí existe y es una realidad. Luna es decano de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Católica de Guayaquil y tiene experiencia en radio y una definición para este concepto: “Es el tono de voz o la intensidad de la voz con ningún tipo de terminaciones que es lo que marca si se quiere la identificación por cierta zonas del país o la región”.

En su trabajo ha conocido a colegas que se dedican mucho a practicarlo y tan bien les va a los ecuatorianos en este arte, que según Luna, algunos han sido llevados por cadenas internacionales como Discovery Channel, para que sobrepongan su voz a los programas.

Es decir que para quienes se dedican a la traducción o locución llegar a un español neutro es demasiado importante, pero el común de los mortales no tienen esa obligación de perfeccionar cada cosa que se dice.

Diario Extra recorrió parte de la Av. 9 de octubre en Guayaquil y preguntó a algunos peatones qué piensan sobre su tono de voz: ¿Será que es neutro? De los cuatro entrevistados, tres juraron tener acento neutro y hablar un español claro y diferente al de las demás provincias. Los dejos según ellos, dependen de dónde vienes y en este caso parece ser, Guayaquil está en el punto neutro del acento.

Por lo tanto, sacar las ’s’, ‘Z’ y ‘C’ y otras consonantes con una fuerte entonación para transformarlas en algo más corto y sin arrastre es valioso laboralmente. El comunicador Alejandro Guevara hasta le dedicó un libro al que llamó: Español neutro, realización hablada en audiovisuales, doblaje, web y telemarketing Esos son sus usos, lo que reafirmaría su naturaleza comercial.

Guevara también le da su mirada a lo que es comunicarse de manera neutral: “Sería el modo de hablar que no es de ningún lugar”. Lo cierto es cualquiera que llegue a ocultar muy bien su acento, ya tiene parte del español neutro ganado. Su demanda, al parecer, es bastante amplia.

Luis Alberto Casado, por ejemplo, es un locutor español que da talleres para lograr el tono neutral para que los contratos empiecen a llegar uno tras otro. En su blog algunos tips, entre ellos que hay que olvidarse de decir muy fuerte la J y practicar en lo posible ante el espejo. Solo hay una última sugerencia antes no mencionada: ¡No renunciaremos a nuestro acento! Según Casado por más involucrado que estés con el trabajo, el espectador casi siempre notará el origen de tu acento, al que mejor habría que mostrarlo de vez en cuando, porque “puede convertirse en tu marca personal”.

Y bueno, en esta parte del país, muy a nuestra manera, hay un acento neutro que vive entre los locutores que lo aplican y el imaginario de quienes sienten tener un español hermosamente hablado.