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¡Brujería en la puerta 2!

Experto analizó los restos que fueron depositados afuera del cementerio General de Guayaquil. Hay que tener cuidado con estos rituales, dice

Brujería
Los objetos, esparcidos en el suelo, a pocos metros de la puerta 2 del Cementerio General.gelitza robles

Una gallina muerta, y la cabeza y cola de un perro le causaron escalofríos a Mariana, una vendedora de flores de los exteriores del Cementerio Patrimonial de Guayaquil. 

Los restos estaban esparcidos en la vereda, delante de la puerta 2 del camposanto. Y quienes se acercaban a mirar decían que era una especie de brujería. A la comerciante, lo que le causaba repudio era la crueldad con los animales. “Yo estoy con Dios, y quienes estamos con Dios no creemos en esas cosas”, dijo.

Sin embargo, para Ronald Chávez, investigador de fenómenos paranormales, hay que tener cuidado con este tipo de procedimientos, porque se pueden abrir portales sobrenaturales que después no es posible cerrar.

De acuerdo con las características de los objetos y los animales, este es un ritual oscuro, de sacrificio y de magia negra. Deduce que lo más probable es que quien ejecutó esta brujería esté buscando que a otra persona le vaya mal.

Detalla que por lo general se usan gallinas porque son fáciles de conseguir. Como no hay ningún papel entre los objetos esparcidos, cree que las peticiones que se hicieron estarían en el vientre de este animal.

"Hay que tener cuidado porque no es justo que se sacrifique a animales inocentes”.

“A las gallinas por lo general se las decapita y se utiliza su sangre. Pero en este caso, como está completa, se ponen las peticiones dentro, se las amarra y de esta manera se abre un portal a diferentes entidades para pedirles favores”, detalla Chávez.

Entre los animales que más se usan para los trabajos oscuros están los murciélagos, gatos, cabras, sapos y perros. En este caso, utilizaron un perro porque es el animal más cercano al hombre y lo han decapitado porque quieren que le vaya mal a la persona o personas a las que va dirigido el embrujo.

“En este caso han hecho sufrir al animal, y ese sufrimiento ha servido de alimento para energías y entidades negativas que pueden conceder de forma acertada un deseo, petición o decreto”, añade. La cinta negra simboliza el fracaso que le desean a una persona; y el paño rojo, un amarre de amor.

Chávez señala que por lo general se los deposita en los cementerios porque son lugares donde hay una mayor concentración de almas buenas y malas. “De una u otra forma, estos rituales ponen a trabajar a estas almas para pedir favores. Pero también se los suele depositar en los techos de las casas, en los portales de negocios, en los techos de los carros, iglesias o lugares abandonados donde se hacen rituales con almas oscuras para hacer pactos”.

"Quien lo hace tiene una mente enferma"

Para el parasicólogo Santiago Ruiz, según los elementos que han utilizado para hacer esta clase de brujería o macumba, se trataría de un ritual occidental. Precisó que estas prácticas, a veces, provienen de monjes o exmonjes dedicados al satanismo o religiones paganas.

“El que se dedica a esta clase de rituales, utilizando animales, evidentemente tiene un problema mental. Aquí no habría la buena fe, sino la perversa manipulación de alguien que sabe mucho sobre aquello”, explica.

Ruiz considera que en la actualidad la gente tiene más prisa y menos ganas de hacer rituales largos, por eso utilizan lo más fácil, como es el sacrificio de animales, lo que causa mucho sufrimiento. “Esta clase de sacrificios tiene el fin de comunicarse con las fuerzas oscuras, puesto que Satanás demanda esta práctica a sus seguidores”.

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