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Sixto murió mientras dormía

Filas de ciudadanos se formaron en el exterior del Palacio Municipal, en el centro de Quito, para dar el último adiós.

Velorio Sixto Durán Ballén
Filas de ciudadanos se formaron en el exterior del Palacio Municipal, en el centro de Quito, para dar el último adiós.Hamilton López

Ecuador despidió este 16 de noviembre al expresidente de la nación Sixto Durán-Ballén, un mandatario que consiguió unir al país durante el conflicto bélico con Perú de 1995, que hoy es historia, al mostrar su firmeza con una frase que hizo célebre: “Ni un paso atrás”. Esas cuatro palabras son reiteradamente recordadas por los ecuatorianos desde la tarde del pasado 15 de noviembre, cuando se conoció la muerte del exmandatario, de 95 años, quien también gozó de reconocimiento como arquitecto y como alcalde de Quito, municipio en cuya sede se instaló este miércoles la capilla ardiente para velar sus restos.

El presidente Rafael Correa reconoció los méritos de Durán en un decreto en que señaló que el exgobernante “lideró a todo un pueblo unido para repeler la agresión de una nación hermana en la gesta histórica del Alto Cenepa, en 1995, en la que Ecuador defendió la soberanía nacional”. El expresidente, quien gobernó entre 1992 y 1996, murió mientras dormía la siesta en su domicilio, según comentaron familiares, quienes destacaron que el fallecimiento se produjo de forma tranquila y en compañía de su familia.

Filas de ciudadanos se formaron en el exterior del Palacio Municipal, en el centro de Quito, para dar el último adiós a un gobernante de quien se destaca su talante de diálogo y su caballerosidad, entre otras cualidades. Uno de ellos fue Ramiro Caviedes, de 79 años, quien colaboró con Durán en proyectos barriales cuando era alcalde.

“Siento mucho la ausencia, pero Dios es así, se va a los 95 años de una lucha política, una lucha artística como arquitecto, muy responsable en el Municipio y en la Presidencia”, dijo. También elogió su figura Margarita Jácome, quien trabajó en la Presidencia con Durán-Ballén, de quien subrayó la “gestión que hizo de mediar para que no haya guerra”, en referencia al enfrentamiento bélico con Perú de 1995.

Era “un funcionario dado a su pueblo. Nos deja un gran legado y un vacío inmenso al pueblo ecuatoriano”, agregó al reconocer que el expresidente “era un hombre muy pacifico” y “dado a la comunidad”. Correa declaró tres días de luto nacional por el fallecimiento. “Falleció Pdte. Sixto Durán Ballén, sin duda, un buen hombre. He declarado tres días de duelo nacional. Un abrazo a su familia”, escribió Correa en su cuenta de Twitter.

En su decreto, Correa dispuso que el pabellón ecuatoriano ondee a media hasta en todos los edificios públicos durante los tres días de duelo, al tiempo que autorizó a los Ministerios de Defensa y Relaciones Exteriores a coordinar con los familiares del fallecido la organización del funeral de Estado “en razón de haber ocupado la primera magistratura del país”. También el canciller ecuatoriano, Guillaume Long, expresó en Twitter su condolencia por la muerte de Durán-Ballén, al igual que hicieron numerosas personalidades de la vida política ecuatoriana desde que se conoció el deceso en la tarde del martes.

La capilla ardiente permanecerá abierta para que los ciudadanos puedan despedirle hasta este viernes 18 de noviembre. Ese día será trasladado a la Catedral Metropolitana para la celebración de una misa de cuerpo presente, informó el municipio.

Durán-Ballén será objeto de los honores prescritos en el Protocolo Nacional, lo que incluye una guardia de honor a cargo de personal de la Escuela Superior Militar Eloy Alfaro. Nacido en Boston (EE.UU.) en 1921, Durán-Ballén fue ministro de Obras Públicas y alcalde de Quito entre 1970 y 1978, además de diputado nacional, senador y asesor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial (BM).