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Con peritos colombianos se reconstruyen desapariciones forzadas

Con cinco testigos, la Fiscalía General del Estado busca esclarecer qué ocurrió en noviembre del 2003, tras el operativo ejecutado en una farmacia del norte de Guayaquil.

CASO FIBECA
Con cinco testigos, la Fiscalía General del Estado busca esclarecer qué ocurrió en noviembre del 2003, tras el operativo ejecutado en una farmacia del norte de Guayaquil.Gerardo Menoscal

Los actores fueron policías. Tomaron los puestos de los agentes que participaron en el operativo ejecutado en una farmacia de la ciudadela Alborada, del norte de Guayaquil, el 19 de noviembre de 2003. El caso es conocido como González y otros.

Ese día, ocho personas resultaron fallecidas, entre supuestos delincuentes, un mensajero y un cliente. Además, se registraron cuatro desaparecidos y por ese motivo, ayer 12 de octubre, se empezó una diligencia de reconstrucción de los hechos.

Los investigadores no se enfocaron en el crimen, sino en las desapariciones, bajo la coordinación de la fiscal adjunta de Pichincha, Silvia Juma. Para la diligencia, llegaron peritos del Cuerpo Técnico de Investigaciones, de la Policía Judicial de Colombia, quienes dialogaron con los testigos para recrear lo ocurrido y grabar las diferentes escenas.

Las pericias comenzaron a las 06:00 en el sitio donde supuestamente se encontró a un grupo de presuntos delincuentes que pretendían asaltar la farmacia, afuera de un reconocido restaurante, en la ciudadela Sauces 8, del norte porteño. Luego, continuaron hacia la farmacia, en la doceava etapa de la Alborada, donde uno de los policías procesados detalló su versión de lo sucedido y explicó a los peritos el supuesto desenlace, paso a paso.

En ese lugar estuvieron también el agente Erick Salinas y un periodista que, en aquel día, laboraba para el medio impreso en que se publicó la foto de uno de los supuestos desaparecidos. Luego, con base en otra versión, se dirigieron a la ciudadadela La Garzota, tercera etapa, donde dos de los supuestos desaparecidos habrían llegado a cambiar una llanta a eso de las 07:15 de ese día.

De comprobarse ese dato, la investigación tomaría otro giro, porque se podría corroborar que no estuvieron desaparecidos, comentó uno de los abogados que acudió a la reconstrucción. Los peritos colombianos siguen trabajando en este caso y por la tarde tienen previsto acudir a las antiguas instalaciones de la Policía Judicial, en el oeste de la ciudad, y antes del atardecer ir al estero Salado, para comprar una de las versiones.