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Trabajadoras sexuales recibieron su Navidad

El Festejo se realizó en un night club, en el norte de Quito, donde las mujeres invitadas fueron las de la tercera edad.

AGASAJO TRABAJADORAS SEXUALES
Una de las trabajadoras sexuales agradece por el evento realizado para ellas.Extra

Por unas horas, la pista de baile con el tubo, las mesas y los elegantes y cómodos sillones fueron ocupados por trabajadoras sexuales que laboran a la intemperie en la capital.

En un exclusivo night club, ubicado en el norte de Quito, la tarde del jueves recibieron su agasajo navideño varias mujeres, algunas de ellas que casi toda su vida se han dedicado a la prostitución.

En las amplias instalaciones del centro nocturno, el bullicio de la música, las secretas conversaciones de las sexoservidoras con el cliente y los movimientos candentes se ‘apagaron’ durante el tiempo que duró la celebración.

El sitio se convirtió en un lugar donde la alegría, los recuerdos y la nostalgia invadieron a los presentes, especialmente aquellas mujeres que por ‘vender’ su cuerpo han pasado por un sinnúmero de dificultades, incluso con el riesgo de perder la vida.

Las historias de cada una de las mujeres eran distintas, más aún cuando se acercan fechas de compartir mucha felicidad con la familia.

El evento empezó a las 16:00 y cada una de las trabajadoras sexuales empezaron a llegar con anticipación, vistiendo prendas formales.

Con la sonrisa a flor de labios ingresaban al gran salón que estaba adornado con motivos navideños y luces multicolores.

Antes de empezar con el evento central saborearon deliciosos bocaditos y emocionadas esperaban recibir el regalito para compartir con sus hijos y familiares.

La bienvenida a las 22 mujeres que trabajan en la calle fue dada por parte de Lourdes Torres, presidenta de la Asociación de Trabajadoras Sexuales de Pichincha.

También se hicieron presentes representantes de la Asociación de Night Clubs de Quito, quienes apoyaron para la celebración a las madres de familia.

Torres comentó que además tienen una línea de ayuda con grupos vulnerables ofreciéndoles refrigerios en los hospitales cada mes y que también están siempre preocupadas por los indigentes.

Cerca de la pista de baile permanecía sentada Neyi. Vestía falda cortita y zapatos de taco y permanecía atenta a lo que decía Lourdes.

La mujer, de 40 años, es presidenta de la Asociación Unidas por Nuestros Derechos en sector de la Plaza de Santo Domingo, centro de Quito.

Ella, oriunda de El Carmen, comenzó su vida como trabajadora sexual a los 15 años y ahora que tiene 40 recuerda lo duro y riesgoso que es el trabajo.

“Por los sufrimientos que he vivido en carne propia nos hemos organizado con mis compañeras, quienes cada día se exponen a malos tratos y agresiones”, comentó.

La mujer llegó a la capital hace cinco años y tiene cuatro hijos, por quienes dice que trabaja sin descanso y seguirá luchando por el bienestar de sus compañeras.

“Este tipo de eventos nos alegra mucho porque se han acordado de nosotras para pasar momentos de felicidad”, manifestó muy emocionada.

Otra de las agasajadas fue ‘Rita’, quien disfrutó mucho del evento.

“Este tipo de actos nos hace olvidar las penurias que pasamos todos los días, trabajando en medio del sol y la lluvia, en la soledad de la calle”.

El momento de los aplausos y agradecimientos llegó cuando cada una de las trabajadoras sexuales recibieron el aguinaldo navideño, para después disfrutar de un exclusivo repertorio musical. (HA)