Caso Héctor Enríquez: las pistas que reunió su familia y ayudaron a revelar la verdad
Mientras la Policía realizaba la indagación, parientes del ingeniero tenían datos importantes que facilitarían la aprehensión de los sospechosos.

El cuerpo de la víctima fue hallado el 25 de febrero en una quebrada de la vía Alóag - Santo Domingo.
Tres hechos habrían sido relevantes para que la Policía presumiera que Héctor Enríquez fue asesinado y diera con el paradero de los tres sospechosos que ahora serán procesados por desaparición involuntaria.
El ingeniero de sonido, oriundo de Otavalo, desapareció el 18 de febrero, luego de que fuera en su camioneta a un taller técnico a reparar unos parlantes, en Calderón, en el norte de Quito.
¿Quiénes son los detenidos?
Cuatro días después, los investigadores detuvieron a Julio Cuenca, César Estrella y Yismary Zambrano (venezolana) en el centro del cantón Buena Fe, en la provincia de Los Ríos, luego de que supuestamente dejaran el vehículo de la víctima dentro de una mecánica.
El 25 de febrero hallaron el cadáver del ingeniero en una quebrada de la vía Alóag - Santo Domingo, aproximadamente a una hora de Quito.

3 personas son investigadas por la muerte del joven de 27 años.
Incidente
En el expediente al que EXTRA tuvo acceso se revela que la noche del 18 de febrero, Enríquez habría ido con dos técnicos del taller a un centro de tolerancia del sector La Concepción, en el norte de Quito.
En este lugar, el joven, de 27 años, habría tenido un altercado con los encargados, a quienes les habría pedido que le devolvieran un dinero que supuestamente pagó por un servicio y que no habría sido atendido como él quería.
A las 23:28, una cámara registrada en un negocio cerca del centro nocturno registró el momento en el que el ingeniero salió en su camioneta hacia la calle Logroño, en dirección al oriente, hacia la avenida Amazonas.
(Te puede interesar: Galo Pérez Vaca, adulto mayor desaparecido en Quito: lo vieron por última vez en Calderón)
Al siguiente día, el progenitor de Enríquez denunció su desaparición en la Unidad de Personas Desaparecidas de la Policía Nacional y el 20 de febrero se inició la investigación previa por el delito de desaparición involuntaria.

Tenía 27 años y era muy querido entre sus amistades. Su cuerpo fue enterrado en Otavalo.
Hallazgos clave
Según la información judicial, los policías asignados al caso comenzaron interrogando a los amigos con los que Enríquez fue al centro de tolerancia y al dueño del establecimiento, para tener más detalles que permitieran esclarecer el hecho violento.
(Por si te lo perdiste: Cómo operan los centros de rehabilitación clandestinos en Quito: ¿Redes criminales?)
Luego, mientras trazaban la ruta por la que la víctima se había dirigido con su camioneta, los familiares del ingeniero recibieron información mediante redes sociales de un camionero que habría pasado por San Miguel del Común a las 02:00 del 19 de febrero.
El conductor les habría indicado que observó que una camioneta similar a la de Enríquez estaba estacionada a un costado de la vía, con las puertas traseras abiertas. Cerca de ellas había varios sujetos que supuestamente forcejeaban con el ingeniero. Al ver esto, el camionero habría llamado al ECU 911 para reportar el hecho.
Más tarde, un pariente de la víctima habría recibido un mensaje a una tableta en la que estaba habilitado el WhatsApp del número telefónico que era utilizado por Enríquez.

El joven era ingeniero en sonido y tenía 27 años. Su último trabajo lo hizo en Quito.
En este, al parecer, le informaban que la camioneta del desaparecido fue multada por pasarse la luz roja en la ciudad de Santo Domingo, el 19 de febrero del 2026, a las 06:38, en la intersección de las avenidas Del Cooperativismo y entrada a la Cadena.
Además, familiares de la víctima indicaron en las investigaciones que había una mujer, quien se contactó con ellos por una red social, que les dijo que la camioneta del ingeniero se encontraba en una localidad de la provincia de Los Ríos.
Fue así que, en consecuencia, se ejecutaron varios operativos que no solo llevaron a la localización del automotor, sino también a la ubicación del cadáver de Enríquez, a 20 metros de profundidad de una quebrada.
Presión familiar
Las honras fúnebres de los restos del ingeniero de sonido fueron realizadas en Otavalo con la compañía de sus seres queridos, amigos y compañeros de trabajo.

La madre y el primo de la víctima estuvieron al frente de las búsquedas.
Entre ellos se encontraban su madre y su primo, quienes estuvieron al frente de la búsqueda desde el momento que reportaron la desaparición del joven de 27 años.
Ambos presionaron a los policías para que les ayudaran a seguir el rastro de los indicios que recibieron e, incluso, fueron a la vía Alóag - Santo Domingo, antes de que la investigación apuntara a esa zona como parte de la investigación.