“¿Qué te pasó, ñaña?”

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“¿Qué te pasó, ñaña?”

Jacqueline Egas sufre la tragedia y cuenta, entre otros datos desconocidos, cómo era la relación de Vanessa y el expolicía.

Foto de Sistema Granasa
Son tres hermanas: Jacqueline es la mayor, le sigue Vanessa y Estefanía, la fallecida.

En el rostro de Jacqueline Egas Cruz se refleja la inmensa tristeza que estruja su corazón. Soporta dos penas: la muerte de su madre y de su ñaña menor y algo más duro: saber que su propia hermana es sospechosa de planificar el doble crimen.

La sicóloga clínica, de 37 años, confesó a EXTRA sentirse devastada, mal, y no tener palabras para describir lo que ocurre. “No voy a presentar una acusación en contra de mi hermana, que se encargue la justicia”, manifestó.

La mujer dijo que en caso de tenerla de frente solo le preguntaría: “¿Qué pasó, ñaña? Sé que fue el expolicía porque ella era su contacto”, acotó.

La mayor de las tres hermanas habló de su relación con Vanessa, de 33 años, quien desde el miércoles 26 de septiembre está detenida y es investigada por el doble crimen ocurrido en la vía a Samborondón.

“Nos llevábamos bien. Vanessa fue un poco más rebelde con mis padres. A veces se molestaba. Pero para complacerla íbamos donde ella nos pedía. Era caprichosa y a la vez vulnerable”, fue la descripción que dio Jacqueline de su ñaña.

Aseveró que Vanessa siempre era independiente. La joven se llevaba bien tanto con ella como con Estefi, como llamaban de cariño a su hermanita fallecida. En cuanto a la responsabilidad de su pariente argumentó que, para ella, quien planificó los asesinatos fue el expolicía Willa Ramón Calderón. Piensa que, desafortunadamente, el error de su hermana fue dejarse manipular por este hombre y no tomar en serio sus palabras.

“Ella no supo ponerle un alto, si le dijo -aunque sea en broma- que iba a desaparecer a mi madre, debió terminar la relación. Él la insultaba, la ofendía, pero mi hermana seguía muy enamorada”, aseguró la mujer.

Recordó que Vanessa tuvo dos parejas. Ambas nunca entraron a la casa y más bien conocieron de su existencia porque Vane hablaba de ellos.

Relación tóxica

En febrero de 2017 Vanessa conoció a Ramón Calderón. Desde el principio la imagen que proyectaba el expolicía fue cuestionada por los familiares más cercanos a la muchacha.

“Le vi la cara de vividor. Era dominante, machista, quería que ella hiciera lo que él quería. Peleaban y mi hermana decía: ‘¡No me vas a chantajear!’, ella se molestaba porque la dejaba plantada o no la iba a ver. Se ponía a llorar y lo perdonaba”, explicó la deuda.

Jacqueline sostuvo que nunca estuvo de acuerdo con la relación de su hermana, ya que fue testigo de las peleas que mantenían por teléfono. “Daba gracias a Dios cuando este hombre la terminaba, porque me decía ‘ya mi hermana se va ir olvidando’ de este tipo, pero él la volvía a buscar” agregó.

La allegada tiene marcada en su memoria una de las frases que repetía Vanessa: “Él sí me quiere, él ha sido el único hombre que me busca”.

Otro de los hechos que molestó a Vanessa fue cuando se enteró de que William, nombre con el que lo presentó, ya no era policía. “Recuerdo que nos dijo: Ya no quiero saber nada de William, imagínense que ya no es policía, él me mintió”.

Sin embargo, la pelea solo duró días. “Él la buscó y finalmente la convenció. Es un vividor, siempre le pedía dinero a mi hermana y hasta le hizo comprar un carro que fue utilizado para cometer el crimen”, agregó.

Otra de las emociones que compartió Vanessa con su hermana fue la supuesta propuesta de matrimonio que le hizo Willa: “Él quiere casarse conmigo, queremos tener tres hijos”, le dijo sonriente. Esto causó extrañeza a los familiares, ya que Ramón ni siquiera se había presentado.

A las 14:00 del 5 de octubre, por tercera ocasión, Ramón Calderón fue citado en la Fiscalía de Samborondón para que dé su versión libre y voluntaria. Él no acudió a la diligencia. Familiares están a la espera de que el juez dicte día y hora para la audiencia de vinculación.