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Pedro y Pablo, los guardianes de los pescadores
El inicio de las fiestas culturales y ancestrales de los santos apóstoles de los pescadores, San Pedro y San Pablo, que solo en Jaramijó se hace en agosto, este año es diferente. En vez de orquestas y diversión se las reemplaza con oraciones y alabanzas a Dios por lo ocurrido con el terremoto del 16 de abril pasado.
Los pescadores agradecen a los santos por la riqueza que obtienen del mar y lo hacen con las romerías acuáticas.
Gioconda Menéndez, directora del área de Turismo y Cultura de Jaramijó, manifestó que esta vez a los feligreses se les brinda durante el recorrido en alta mar dulces preparados por los artesanos, no hay licor ni otro tipo de festejos.
La procesión arrancó el 14 y se la extiende hasta el 27 de este mes. “Este año por lo ocurrido en el 16A nos hemos dejado llevar solamente por la fe religiosa. El sector pesquero en la costa ecuatoriana la hace durante 89 años en el mes de junio, pero aquí en Jaramijó estas romerías llevan siete y son en agosto”, dijo Menéndez.
La tradicional romería marítima en otros cantones como Puerto López, Junín, Rocafuerte, Portoviejo, etc. se la efectúa en junio.
La procesión arrancó el domingo con una misa campal a unos 20 metros de la playa, debido a que la iglesia Señor de Los Milagros fue afectada por el terremoto, pero en la actualidad se la reconstruye.
Las imágenes religiosas fueron trasladadas en hombros hasta la terminal marítima, donde decenas de lanchas y barcos pesqueros engalanados iniciaron el tradicional paseo mar abierto a varias millas por más de dos horas.