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Policía que actuó contra saqueadores, condecorado

Mario Saldarriaga arriesgó su físico para detener la moto. Los dejó ‘patas arriba’.

Foto de Sistema Granasa

El impulso y la impotencia fueron las principales armas del cabo segundo de la Policía Nacional, Mario Saldarriaga, cuando decidió arriesgar su integridad física para detener con un empujón a tres sujetos que iban a precipitada velocidad sobre una moto lineal, hazaña por la cual fue condecorado como uno de los cuatro ‘Héroes del Guayas’, por la entidad policial. Su maniobra fue tendencia por varios días en las redes sociales.

“Con este reconocimiento uno se siente satisfecho porque uno se da cuenta que las buenas acciones que uno realiza en el trabajo son vistas por las autoridades. Con esto siento que nos reconocen el accionar que hacemos todos los compañeros día a día. Vivo orgulloso de vestir el uniforme de la Policía Nacional”, manifestó el uniformado, mientras sonreía por lo satisfecho que se sentía por su labor al cuidar la integridad de los ciudadanos del puerto principal.

PRODUCTO DEL IMPULSO

El guayaquileño, de 28 años, conductor de un patrullero en el sector de la Portete, recordó que, en aquel momento, la tarde del jueves 3 deoctubre, mientras cuidaba un local de electrodomésticos de los saqueos que ocurrían en ese instante en el suburbio porteño, varios individuos corrían por todos lados con objetos robados y ante la huida de los tres sujetos en la motocicleta, sin pensarlo dos veces, decidió arriesgar su vida atravesando su brazo derecho para evitar su paso.

“Ese día con otros compañeros estábamos resguardando un almacén en el suburbio (Guayaquil), cuando me percaté que venía una motocicleta con tres ciudadanos a precipitada carrera. Se les indicó que paren la marcha porque se divisó que llevaban un objeto, pero igualmente hicieron caso omiso y más bien aceleraron la marcha. Al ver que me tiran la moto hice una maniobra para desequilibrarlos y poder detenerlos”, dijo el agente.

Es más, Saldarriaga al ver que los individuos se levantaron y empezaron a correr para huir del lugar, sacó a relucir su físico y los empezó a seguir a toda carrera hasta que los detuvo. “Producto del empujón los sujetos cayeron al piso, pero dos empezaron a correr y los seguí. Por suerte pudimos capturarlos y se los atrapó”.

LA IMPOTENCIA POR SUS COMPAÑEROS

Además, Saldarriaga aseguró que la impotencia de ver como sus compañeros uniformados estaban siendo golpeados y apedreados, en diferentes zonas del país, también fue una de las razones que le dio el impulso a realizar la maniobra para detener a los sujetos.

“La impotencia de ver la mala situación que estábamos pasando los uniformados, más aún los compañeros de la capital (Quito), me dio el impulso para detenerlos. Muchos compañeros la pasaron mal porque salieron golpeados, les dañaron sus uniformes y hasta les quisieron robar sus herramientas de trabajo (arma y uniforme). Nosotros solo estábamos haciendo nuestro trabajo, que es cuidar la integridad de los ciudadanos”, afirmó el cabo segundo.